Historia
Premisas y génesis
Los bienes nacionales"), constituidos a partir de la nacionalización de los bienes del clero (Decreto de los bienes del clero puestos a disposición de la Nación") (décret des biens du clergé mis à la disposition de la Nation), de 2 de noviembre de 1789[9]), de los de los emigrantes (decreto de 9 de noviembre de 1791[10] y de los de la Corona de Francia (decreto de 10 de agosto de 1792[10]) tuvieron suerte dispar. Algunos fueron entregados a la venganza popular, engendrando la noción de vandalismo inventada por el abad Grégoire (Informe presentado a la Convención el 31 de agosto de 1794 sobre «las destrucciones causadas por el vandalismo y los medios de recuperarlas» («les destructions opérées par le vandalisme et les moyens de les récupérer»[11]) otros fueron conservados por el Estado y cambiaron de funciones (prisiones como Maguelone&action=edit&redlink=1 "Maguelone (Hérault) (aún no redactado)"), Clairvaux, Le Mont-Saint-Michel), aunque la mayor parte fue vendida a particulares, que a menudo sirvieron como cantera de materiales de construcción[12] y han desaparecido (abadía de Cluny, castillo de la abadía de Vézelay, etc.).
En 1790, Aubin-Louis Millin") habló por primera vez de «monumento histórico» en un informe depositado en la Asamblea Nacional Constituyente de 1789, en ocasión de la demolición de la Bastilla. «Monumento histórico» se convirtió en un símbolo de la prerrevolución, del Ancien Régime. La idea de conservar un testimonio del Antiguo Régimen circuló y la Constituyente, bajo el impulso de Talleyrand, adoptó el 13 de octubre de 1790 un decreto que constituyó la Comisión de los monumentos, cuya función era estudiar «la suerte de los monumentos, de las artes y de las ciencias» («le sort des monuments, des arts et des sciences»). En 1791 Alexandre Lenoir fue designado para crear el museo de los monumentos franceses") (musée des monuments français&action=edit&redlink=1 "Musée des monuments français (1795) (aún no redactado)")), luego inaugurado en 1795, en el que se reunieron los fragmentos de arquitectura que se lograron salvar. Pero este museo fue cerrado por Luis XVIII por orden de 24 de abril de 1816 tras el regreso de la monarquía, durante la Restauración, y sus colecciones debieron ser devueltas «aux familles et aux Églises» y se dispersaron.[13].
El vandalismo causó reacciones, especialmente románticas (de Chateaubriand o Victor Hugo, que publicó en 1825 un panfleto: Guerre aux démolisseurs). La salvaguarda pasaba por un trabajo de inventario: desde 1795 el consejo de los edificios civiles (conseil des bâtiments civils")) completó el inventario de los castillos que Luis XVI había comenzado; en 1820, el barón Taylor y Charles Nodier publicaron sus Voyages pittoresques et romantiques dans l'ancienne France [Viajes pintorescos y románticos en la antigua Francia], en el momento en que se constituían las primeras sociedades arqueológicas.[14].
El nacimiento de los «Monumentos históricos»
En 1819, por primera vez, el presupuesto del Ministerio del Interior contó con una línea de «monumentos históricos», repartiéndose una quincena la edificios la suma de .[15] Bajo la Monarquía de Julio, el 21 de octubre de 1830,[16] el ministro del Interior, François Guizot propuso en un informe presentado al rey Louis-Philippe la creación del cargo de inspector de monumentos históricos, que atribuyó a Ludovic Vitet el 25 de noviembre,[17] y después, el 27 de mayo de 1834, a Prosper Mérimée.[18] La misión del inspector de los monumentos históricos era clasificar los edificios y repartir los créditos de mantenimiento y restauración. El 29 de septiembre de 1837 el ministro del Interior, el conde de Montalivet, instituyó la comisión de los monumentos históricos, sucediendo al comité de las Artes. Compuesta por siete benévolos y presidida por Jean Vatout"), director de los Monumentos públicos, hizo una tarea de inventario, de clasificación (una clasificación basada primero en consideraciones políticas y, después de 1835, por el interés histórico y desde 1841 por la calidad arquitectónica) y de la signación de créditos. También fue responsable de la formación de los arquitectos que intervendrían en los monumentos (empezando por Eugène Viollet-le-Duc).[19].
En 1840, la Comisión publicó su primera lista que tenía 1082 monumentos históricos, de ellos 934 edificios.[20] La lista estaba integrada únicamente por monumentos prehistóricos y edificaciones antiguas y medievales (desde el siglo al ), siendo la mayoría edificios religiosos, aunque también había algunos objetos (como el Tapiz de Bayeux). Todos eran propiedad del Estado, de los departamentos o de las comunas,[21] cuya conservación requería un trabajo (y por lo tanto, de créditos).
Posteriormente, la comisión continuó su trabajo de inventario, los monumentos históricos aumentaron en número y el alcance de la protección se amplió en tres direcciones: cronológica, categórica (hacia la arquitectura vernácula) y tipológica o conceptual (se busca proteger una edificación que represente cada tipo, el typicum, y más especialmente el unicum). Así, en 1851, la Comisión creó la Misión Heliográfica, encargada de fotografiar los monumentos franceses. Sin embargo, las autoridades locales, la Iglesia y el ejército fueron reacios a reconocer las prerrogativas del Estado sobre su patrimonio y la clasificación de los monumentos de los propietarios privados exigía de su consentimiento: estos frenos explican que el número de monumentos clasificados anualmente pasase de los 1082 en 1848 a 1563 en 1873.[22].
Desarrollo y apertura
La ley de 30 de marzo de 1887 para la conservación de los monumentos históricos fijó por primera vez los criterios y el procedimiento de clasificación. También tenía igualmente disposiciones que instituían el cuerpo de arquitectos en jefe de los monumentos históricos (architectes en chef des monuments historiques"), ACMH, inspirándose en la situación de los arquitectos diocesanos y sustituyendo gradualmente a los arquitectos locales), instaurados por el decreto de 26 de enero de 1892.[23] En 1893 se celebró el primer concurso de plazas de ACMH, y en 1907, finalmente un decreto fijó su estatuto.
Propuesta por el ministro de Instrucción pública Aristide Briand, la ley de 21 de abril de 1906 sobre la protección de los sitios y monumentos naturales de carácter artístico resultó de las medidas adoptadas, entre otros, por la Sociedad de amigos de los árboles (Société des amis des arbres, fundada en 1898), el Club alpino francés (Club alpin français")), la Sociedad para la protección del paisaje y la estética de Francia (Société pour la protection des paysages et de l'esthétique de la France")) y el Touring club de Francia") que se oponían a los efectos de la industrialización.[24] La ley estableció el principio de la clasificación de los sitios naturales pintorescos (sites naturels pittoresques&action=edit&redlink=1 "Site classé ou inscrit (France) (aún no redactado)")).
En la ley de separación de la Iglesia y el Estado") (Loi de séparation des Églises et de l'État) de 1905, las colectividades y el Estado tenían la responsabilidad de los edificios religiosos, pero algunas comunas se negaron a hacerse cargo de algunos de estos edificios que no consideraban como de «interés nacional», mientras que otras no dudaron en vender su patrimonio en subastas, lo que causó escándalo y reveló las debilidades de la legislación de 1887.[25] La ley de 31 de diciembre de 1913 sobre los monumentos históricos[26] completó y mejoró las disposiciones de la ley de 1887, con la ampliación del alcance de la protección de los criterios de clasificación (bienes cuya conservación respondía no solamente a la noción de «interés nacional» si no de «interés público» que tenía en cuenta también el pequeño patrimonio local; clasificación extendida a la propiedad privada sin necesidad del consentimiento del propietario; previsión como inscripción en el inventario suplementario), definiendo las intervenciones obligatorias, el establecimiento de sanciones penales y civiles cuando se trabajase en los monumentos sin autorización, etc.[27] Ese mismo año, los monumentos históricos aceptaron cuatro castillos posteriores a la Edad Media: Luxemburgo, Versailles, Maisons-Laffitte y Louvre. Al final de 1911, más de 4000 edificios y 14 000 objetos ya estaban clasificados.[28].
Durante los años 1920 y 1930, la clasificación se abrió al patrimonio privado, lo que se consideró como una privación de la propiedad (ver sobre esto las Salinas Reales de Arc-et-Senans en 1926). También se abrió al Renacimiento y a la época clásica, es decir, al siglo y el siglo (por ejemplo, la iglesia de Santa Genoveva en París en 1920). También se aceptó tímidamente la arquitectura ecléctica: clasificación en 1923 de la Opéra Garnier. Después de la Primera Guerra Mundial, con el abandono de sitios por los militares, la arquitectura militar del Renacimiento y de la edad clásica comenzó a ser clasificada. Fue al final de este periodo, en 1925, cuando se inventarió por vez primera en una especie de segundo orden de importancia: la «inscripción en el inventario suplementario de los monumentos históricos» («inscription à l'inventaire supplémentaire des monuments historiques»), que se convirtió en 2005 en la «inscripción en el título de los monumentos históricos» («inscription au titre des monuments historiques»).
Extensión y evolución de las protecciones
La ley de 2 de mayo de 1930"), que sustituyó a la de 1906, tendió a adaptar los procedimientos de clasificación de los monumentos construidos de una parte, y los de los sitios y áreas naturales de otra, creando la categoría de «sitio clasificado y sitioinscrito» («site classé et site inscrit»). También introdujo la posibilidad de clasificar como sitio una zona situada en las proximidades de un edificio clasificado o inscrito. La protección de los sitios naturales clasificados se rige actualmente por el Código de Medio Ambiente") (code de l'environnement).
La ley de 25 de febrero de 1943, que modificaba la ley 31 de diciembre de 1913, precisó dichas disposiciones mediante la introducción de un campo de visibilidad de . La ley de 1943 consideraba que un monumento es también la impresión que procura su entorno. Es por eso que la ley exigió una forma de vigilancia de los proyectos de obras en el campo de visión de los monumentos históricos. Muchas clasificaciones se operaron durante la Ocupación, a fin de evitar la destrucción por las fuerzas de ocupación, y también para dar trabajo a los responsables de las protecciones, de modo que escapasen del servicio de trabajo obligatorio") en Alemania.
Después de la Segunda Guerra Mundial y de las destrucciones masivas causadas por los bombardeos alemanes de 1940 y de los aliados de 1944 y 1945, y tras el boom económico de los Trente Glorieuses en el que se continuó la destrucción para reconstruir de nuevo, la protección, en reacción, cambió de escala. El 4 de octubre de 1962, André Malraux hizo aprobar una ley (conocida como ley Malraux")) sobre los sectores salvaguardados") que protegía partes de las ciudades y creó por el decreto de 4 de marzo de 1964 el «servicio del inventario general de los monumentos y de las riquezas artísticas de Francia», que no inventaría solamente los monumentos históricos. Paralelamente, los monumentos históricos se abrieron a la arquitectura civil de los siglos al , a la arquitectura vernácula y naïve con el palais idéal du facteur Cheval") en 1969, y a la arquitectura monumental de los siglos y . Así se inscribieron o clasificaron:.
• - la Torre Eiffel (1887-1889), inscrita en 1964;.
• - la Villa Savoye (1929-1931), clasificada en 1965;.
• - la capilla Notre Dame du Haut en Ronchamp (1950-1955), inscrita en 1965 y después clasificada en 1967;.
• - la Iglesia de Nuestra Señora (Le Raincy) "Iglesia de Nuestra Señora (Le Raincy)") (1922-1923), clasificada en 1966;.
• - la Villa Stein (1927-1928), inscrita en 1975;.
• - la Ciudad radiante de Marsella") (1945-1952), clasificada en 1995;.
• - la Iglesia del Sagrado Corazón de Audincourt") (1949-1951), clasificada en 1996;.
• - la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia del All-Assy"), clasificada en 2004.