Informe de mantenimiento predictivo
Introducción
El mantenimiento centrado en la confiabilidad o RCM (en inglés, reliability-centered maintenance) es un concepto de planificación de mantenimiento basado en la confiabilidad de sistemas que pretende garantizar que los sistemas continúen haciendo lo que el usuario requiere en su contexto operativo actual. La implementación exitosa de RCM conducirá a un aumento en la rentabilidad, la confiabilidad, el tiempo de actividad de la máquina y una mayor comprensión del nivel de riesgo en que la organización está incurriendo.
Contexto
Generalmente se utiliza para lograr mejoras en campos como el establecimiento de niveles mínimos de mantenimiento seguros, cambios en los procedimientos y estrategias operativos y el establecimiento de planes y regímenes de mantenimiento de capital.
John Moubray caracterizó RCM como un proceso para establecer los niveles mínimos seguros de mantenimiento.[1] Esta descripción se hizo eco de las declaraciones del informe Nowlan y Heap de United Airlines.
Está definido por la norma técnica SAE JA1011, "Criterios de evaluación para procesos RCM" que establece los criterios mínimos que debe cumplir cualquier proceso antes de que pueda llamarse RCM. Esto comienza con las siete preguntas siguientes, resueltas en el orden en que se enumeran:.
El mantenimiento centrado en la confiabilidad es un marco de ingeniería que permite la definición de un régimen de mantenimiento completo. Considera el mantenimiento como el medio para mantener las funciones que un usuario puede requerir de la maquinaria en un contexto operativo definido. Como disciplina, permite a los interesados en la maquinaria monitorizar, evaluar, predecir y comprender en general el funcionamiento de sus activos físicos. Esto se materializa en la parte inicial del proceso RCM que es identificar el contexto operativo de la maquinaria y escribir un Análisis de Criticidad y Efectos de Modo de Falla (Failure Mode Effects and Criticality Analysis, FMECA). La segunda parte del análisis consiste en aplicar la "lógica RCM", que ayuda a determinar las tareas de mantenimiento adecuadas para los modos de falla identificados en el FMECA. Una vez completada la lógica para todos los elementos del FMECA, se "empaqueta" la lista de mantenimiento resultante, de manera que se racionalizan las periodicidades de las tareas para ser convocadas en paquetes de trabajo; es importante no destruir la aplicabilidad del mantenimiento en esta fase. Por último, RCM se mantiene activo durante toda la vida "en servicio" de la maquinaria, donde la efectividad del mantenimiento se revisa constantemente y se ajusta a la luz de la experiencia adquirida.