Informe de Consumo de Agua
Introducción
La huella hídrica es un indicador del uso de agua dulce que hace referencia tanto a su uso directo como indirecto por parte de un consumidor o productor. La huella hídrica puede considerarse como un indicador integral de la apropiación de los recursos de agua dulce, ya que se utiliza para medir el volumen total de agua que una empresa usa para producir bienes y servicios, o que un individuo o comunidad consuma. El uso se mide en el volumen de agua consumida, evaporada o contaminada, ya sea por unidad de tiempo para individuos y comunidades, o por unidad de masa para empresas. La huella hídrica se puede calcular para cualquier grupo definido de consumidores (por ejemplo, individuos, familias, pueblos, ciudades, provincias, estados o naciones) o productores (por ejemplo, organismos públicos, empresas privadas o el sector económico).
Historia
El concepto de huella hídrica fue introducido en 2002 por el profesor Arjen Hoekstra") de UNESCO-IHE como un indicador alternativo del uso del agua.[1] El concepto fue refinado y los métodos de contabilidad se establecieron en una serie de publicaciones realizadas por Ashok Kumar Chapagain y Arjen Hoekstra en el Instituto UNESCO-IHE para la Educación. Las publicaciones más detalles sobre cómo calcular las huellas del agua es el informe de 2004 sobre la 'huella hídrica de las naciones de la UNESCO-IHE'.[2] La cooperación entre las instituciones globales líderes en el campo ha llevado a la creación de la Water Footprint Network en 2008 que tiene como objetivo coordinar los esfuerzos para desarrollar y difundir el conocimiento sobre los conceptos de huella hídrica, métodos y herramientas.
ISO (International Organization for Standardization) lanzó en 2009 un grupo mundial para escribir una Norma Internacional. Tras 5 años de discusiones, la norma se publicó en agosto de 2014. ISO 14046:2014 - Gestión Ambiental - Huella Hídrica - Principios, requisitos y directrices puede ser aplicada a los productos, procesos u organizaciones; se basa en una evaluación del ciclo de vida (según y compatible con ISO 14044); es modular; identifica el potencial de los impactos ambientales relacionados con el agua; incluye las dimensiones geográfica y temporal pertinentes; identifica la cantidad de uso del agua y los cambios en la calidad del agua; y utiliza el conocimiento hidrológico.[3] La nueva norma ISO 14046 unifica conceptos a nivel mundial en huella hídrica y pasa a ser el referente internacional para empresas, procesos y productos..