Efectos sociales
Se han detectado en todo el mundo los efectos del cambio climático en los sistemas humanos, en su mayoría debido al calentamiento o cambios en los patrones de precipitación "Precipitación (meteorología)"), o ambos. La producción de trigo y maíz a nivel mundial se ha visto afectada por el cambio climático. Pese a que la productividad agrícola se ha incrementado en algunas regiones de latitudes medias, como el Reino Unido y en el noreste de China, las pérdidas económicas debidas a fenómenos meteorológicos extremos han aumentado a nivel mundial. Ha habido una mortalidad vinculada al cambio de frío a calor en algunas regiones como resultado del calentamiento. Sus efectos se observan en más regiones que antes, en todos los continentes y a lo largo de zonas oceánicas.[141].
Los futuros impactos sociales del cambio climático serán desiguales.[142] Se espera que muchos riesgos aumenten con mayores magnitudes de calentamiento global.[143] Todas las regiones están en riesgo de sufrir impactos negativos.[144] Las zonas de baja latitud y de menor desarrollo se enfrentan a los mayores peligros.[145] Un estudio de 2015 concluyó que el crecimiento económico (producto interno bruto) de los países más pobres se verá perjudicado por el calentamiento global proyectado mucho más de lo que se creía anteriormente.[146].
Un metaanálisis de 56 estudios concluyó en 2014 que cada grado de temperatura adicional aumentará la violencia hasta un 20 %, la que incluye riñas, crímenes violentos, agitación social o guerras.[147].
Los ejemplos de impactos incluyen:.
En ausencia de un ajuste significativo de cómo miles de millones de humanos llevan a cabo sus vidas, es probable que partes de la Tierra se vuelvan inhabitables y otras partes horriblemente inhóspitas, tan pronto como a fines de este siglo.[135] Miami, Bangladés y otras bajas áreas costeras podrían perderse en este siglo.[135] Ciudades como Karachi y Kolkata serán inhabitables.[135].
Pueblos indígenas
Los pueblos indígenas se encuentran entre los más afectados por el cambio climático, ya que su supervivencia depende de los recursos naturales de su entorno y cualquier cambio, como por ejemplo sequías extremas, pueden amenazar su vida. Por la disminución del agua estos pueblos pierden su terreno cultural y forma de vida por generaciones, donde múltiples culturas han creado formas sociales, culturales y artísticas en torno al ecosistema,[156] causando un desplazamiento de pueblos indígenas a ciudades desarrolladas.
En un informe publicado en 2009, la ONG Survival International denunciaba el impacto de las medidas de mitigación del cambio climático sobre los pueblos indígenas, como los biocombustibles, la energía hidroeléctrica, la conservación de los bosques y la compensación de las emisiones de carbono.[157] Según el informe, dichas medidas facilitan a gobiernos y empresas violar sus derechos y reclamar y explotar sus tierras.
El cambio climático ha alterado los medios de subsistencia de los pueblos indígenas del Ártico y hay evidencia emergente de sus impactos en los medios de subsistencia de los pueblos indígenas de otras regiones.
Inundaciones
Como consecuencia de la subida del nivel del mar, se espera que las inundaciones amenacen la infraestructura vital y los asentamientos humanos en islas pequeñas y grandes deltas.[158][159] Esto podría llevar a problemas de falta de vivienda en países con zonas bajas como Bangladés, así como la pérdida de patria de los habitantes de Maldivas y Tuvalu.[160].
Desarrollo
Los efectos combinados del calentamiento del planeta pueden tener consecuencias particularmente graves en las personas y los países sin los recursos necesarios para mitigarlos. Esto puede desacelerar el desarrollo económico y la reducción de la pobreza, y hacer más difícil alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio.[161].
En octubre de 2004 el Grupo de Trabajo sobre el Cambio Climático y el Desarrollo, una coalición de desarrollo y organizaciones no gubernamentales del ambiente, emitió un informe sobre los efectos del cambio climático en el desarrollo.
Infraestructura
La degradación continua del permafrost probablemente conducirá a una infraestructura inestable en las regiones árticas o Alaska antes de 2100. Por consiguiente, impactará caminos, oleoductos y edificación, además de la distribución de agua, y causará fallas de taludes.[162].
Seguridad
La Military Advisory Board"), un comité de generales y almirantes americanos, expuso un informe titulado National Security and the Threat of Climate Change (Seguridad nacional y la amenaza del cambio climático). El informe predice que el calentamiento global tendrá implicaciones generales en el ámbito de la seguridad.[163].
La secretaria de Asuntos Exteriores de Gran Bretaña, Margaret Beckett expuso que «Un clima inestable exacerbará varios de los temas actuales de conflicto, como los fenómenos migratorios y la competencia por los recursos.»[164] Varias semanas antes de esto, los senadores de los Estados Unidos de América Chuck Hagel (R-NB) y Richard Durbin (D-IL) presentaron un proyecto al Congreso de los EUA que requería la colaboración de las agencias federales de inteligencia para evaluar los desafíos que supone el cambio climático.[165].
En noviembre de 2007 dos grupos de presión de Washington, el ya consagrado Center for Strategic and International Studies (Centro para los Estudios Estratégicos e Internacionales) y el recientemente establecido Center for a New American Security") (Centro para una Nueva Seguridad Americana), publicaron un informe analizando las implicaciones en la seguridad mundial de tres escenarios del calentamiento global.
El informe considera tres escenarios diferentes, dos con una perspectiva aproximada de 30 años, y otra para el período posterior a 2100. Sus conclusiones generales resumidas se encuentran a continuación:[166].
Educación
El cambio climático está teniendo un impacto significativo en la educación, aunque sus efectos a menudo se pasan por alto en las discusiones sobre políticas climáticas. Los desastres naturales relacionados con el cambio climático, como incendios, olas de calor extremas, inundaciones y otros fenómenos meteorológicos cada vez más frecuentes, han destruido escuelas y forzado su cierre. Además, han dañado la infraestructura necesaria para el acceso a la educación, como puentes, carreteras y materiales de aprendizaje, lo que interrumpe el proceso educativo.[169].
Estas interrupciones tienen repercusiones negativas en el aprendizaje, así como en la salud física y mental de los estudiantes. En los casos más graves, el personal académico, los estudiantes y sus familias han sufrido lesiones o incluso han perdido la vida debido a estos desastres, lo que podría tener consecuencias devastadoras a largo plazo para los sistemas educativos. La crisis climática también afecta otros aspectos fundamentales para la educación, como la calidad del aire, el acceso a agua potable, la producción de alimentos y la seguridad de la vivienda. Estos problemas aumentan el ausentismo escolar, fomentan la deserción y amenazan el bienestar y la seguridad de los estudiantes. [169].
Sin embargo, la educación también juega un papel crucial en la mitigación de estos efectos, al mejorar la resiliencia de los estudiantes frente a los eventos climáticos. Al proporcionar a los estudiantes las habilidades necesarias para responder y adaptarse a los desastres climáticos, la educación no solo reduce la vulnerabilidad de las personas al cambio climático, sino que también los empodera con la capacidad de innovar y encontrar soluciones. Esto es especialmente importante en contextos donde los recursos para la subsistencia están en riesgo.[170][171].
Además, las personas con mayores niveles de educación tienden a reconocer más plenamente los desafíos que plantea el cambio climático, adoptan comportamientos más favorables al medioambiente y muestran una mayor preferencia por políticas que respondan a la crisis climática.[172]Ante esta realidad, los sistemas educativos deben adaptarse para proteger a los estudiantes, especialmente a los más vulnerables, de estos impactos.[169].
La importancia de la educación en la lucha contra el cambio climático es ampliamente reconocida. La UNESCO subraya que la educación es un componente clave en la promoción de acciones en favor del clima, ya que permite a las personas comprender y afrontar las repercusiones de la crisis climática. A través de la educación, se proporcionan los conocimientos, valores y habilidades necesarios para que los individuos puedan actuar como agentes de cambio. A nivel internacional, la importancia de la educación y la formación en la lucha contra el cambio climático ha sido ampliamente reconocida. La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Acuerdo de París y el programa de Acción para el Empoderamiento Climático (ACE) hacen un llamado a los gobiernos para que eduquen, empoderen e involucren a todas las partes interesadas, incluidos los grandes grupos, en la formulación de políticas y acciones relacionadas con el cambio climático.[173].