Iluminación de espacios expositivos
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El tratamiento correcto de la iluminación en un espacio de exhibición artística, toma una parte fundamental en el proceso del desarrollo del proyecto de diseño museográfico.
Existen importantes factores que contemplar en el momento de crear una propuesta de iluminación, ya que se tiene que generar una sinergia equitativa para lograr deleitar al espectador creando un puente entre este y la obra de arte, calculando con una apropiada disposición, confort visual y calidad de luz.
Para esto, es necesario tener conocimiento de las diferentes fuentes de luz de las que depende un espacio expositivo:.
Luz natural
Es por mucho una de las mejores fuentes por su índice de reproducción cromática (CRI), ya que nos da un 100% de este parámetro y es la manera más económica para iluminar un interior.
Lamentablemente, es una fuente difícil de controlar debido a su variación de intensidad y orientación, se vuelve imperativo hacer que esta fuente nunca incida directamente en una pieza y tomar en cuenta que el componente ultravioleta de la luz solar puede llegar a deteriorar y decolorar objetos históricos que se estén exhibiendo, así que lo más recomendable sería proteger ventanas con una película o filtro para rayos UV (aunque sólo tienen 5 años de vida útil) o bien, la mejor opción sería colocar vidrios esmerilados que proporcionan un 97% de filtración sin fecha de vencimiento.
Las maneras de introducir luz natural en un museo son:.
Luz lateral: Proviene de aberturas en muros y ventanas, es la más accesible pero la que provoca los peores efectos en las obras ya que introduce las radiaciones directamente sobre éstas, además de que llega a deslumbrar por los ángulos de incidencia.
Luz indirecta: Se introduce en el ambiente por medio de la reflexión. Puede ser una opción un tanto costosa pero de las más efectivas,.
Necesita de especialistas capaces de realizar un previo estudio y evaluar las condiciones, mediante simulaciones (en maquetas) para obtener el efecto resultante que se pretende.
Un ejemplo es en las antiguas casas griegas donde la luz reflejada por el suelo del patio, refleja los colores del mosaico y del agua de la fuente, una luz que viene de abajo que rebota en el techo de la galería y se difunde por todo el espacio.
Luz cenital: Se obtiene a través de lucernarios o tragaluces. Es la más costosa de obtener, por la precisión en la ejecución para lograr altos niveles de impermeabilización.
Luz artificial
La luz artificial es obtenida por un dispositivo con la capacidad de producir luz utilizando energía normalmente eléctrica.
Para hacer una adecuada selección de fuentes luminosas, tenemos que considerar aspectos como el brillo, el índice de reproducción cromática (CRI) y sobre todo la cantidad de radiación (rayos infrarrojos y ultravioleta) que emite.
También es necesario conocer las diferentes tecnologías que nos ofrece el mercado así como sus aplicaciones, para que así se pueda elegir las fuentes más apropiadas conforme al concepto de exhibición, recorridos y especie de obras a iluminar.
En el caso puntual de iluminación en museos, podemos tener dos tipos de iluminación artificial principales:.
La tecnología más comúnmente utilizada para este tipo de iluminación son los tubos fluorescentes, ya que aunque tienen un índice de reproducción cromática bajo, nos ayuda a hacer baños de muros, iluminar vitrinas, creando superficies homogéneas. Es un tipo de tecnología que no emite tanto calor directo a los objetos, pero es importante colocar un filtro de rayos UV, ya que es una de las fuentes con mayor radiación de estos.
El objetivo de este tipo de iluminación es crear énfasis en la obra y tener un índice de reproducción cromática de la mejor calidad.
Los tipos de tecnologías utilizados para este tipo de iluminación son proyectores con lámparas incandescentes tipo PAR, o halógenos ya que son elementos fáciles de dirigir y orientar, así como obtener un excelente CRI.
Este tipo de tecnología utiliza mucha potencia y esto hace que produzca más calor, por eso se recomienda que la ubicación de esta fuente tenga un mínimo de 3 metros de distancia de la obra, así como tomar en cuenta que una ubicación errónea puede provocar sombras entre el espectador y la pieza.
Nota: Se recomienda utilizar sistemas de rieles y proyectores que sean flexibles y adaptables a las diferentes necesidades de cada tipo de exposición y obra.
Iluminación y conservación
La técnica de conservación se basa en tres principios:.
Es de suma importancia conocer con exactitud la cantidad de luz o iluminancia (Iluminancia) que se quiera proyectar sobre las obras, con el objetivo de protegerlas y evitar que se deterioren.
Iluminancia: Densidad de flujo luminoso que recibe una superficie (obra en este caso). Parámetro expresado en luxes (Lx).
Es por eso que se han creado tres categorías principales, según el tipo de materiales y la cantidad de luxes que es recomendable por la sensibilidad de las obras:.
Objetos de piedra, metales, cerámicas, joyas sin pintar, fotografías en blanco y negro.
300 Luxes.
Pinturas de óleo y al temple, hueso marfil, cuero, etc.
200 Luxes.
Textiles, acuarelas, trabajos en papel, grabados, ejemplares de historia natural, tapices, etc.
50 Luxes.
Cuadro Niveles de iluminación aconsejables (Stolow, 1987).
Este cuadro de niveles de iluminación fue consultado y recopilado del libro Fundamentos de química y física para la conservación y restauración; [25].
Duración de la exposición a la luz (T).
El criterio de degradación o deterioro de las obra es variable dependiendo del tiempo de permanencia y de exposición a la luz al que la obra se somete.
Ejemplo:.
Una obra iluminada con 100 lux durante 2000 horas tendrá el mismo deterioro que una que esté iluminada con 50 lux durante 4000 horas.
Esto permite que se pueda compensar el nivel de iluminancia que recibe la obra si se disminuyen las horas que recibe luz.
Factor de deterioro (Fd)
Las radiaciones infrarrojas y ultravioletas son los principales factores de daño que pueden provocar un deterioro acumulativo.
Los factores de deterioro de las fuentes de iluminación más adecuadas para usos expositivos se expresan en la siguiente tabla:.
Deterioro = E x T x Fd.