Hormigón celular autoclavado (HCCA)
Introducción
El hormigón celular también conocido como concreto celular ligero (CCL), concreto celular de baja densidad (CCBD) es una suspensión a base de cemento, con un mínimo de 20% (por volumen) de espuma arrastrada al mortero. Como en su mayoría no se utiliza agregado grueso para la producción de hormigón celular, el término correcto se llamaría mortero en lugar de hormigón; también puede llamarse "cemento espumado". La densidad del hormigón celular generalmente varía de 400 kg/m³ a 1600 kg/m³ (por comparación un hormigón común tiene densidades desde 2200 hasta 2400 kg/m³). La densidad se controla normalmente mediante la sustitución total o parcial del agregado fino con espuma.[1].
Es un material de construcción destinado a la obra gruesa. Es producido exclusivamente a partir de materias primas naturales, por lo que se compone de agua, arena, cemento y aire.
Si se procesa únicamente con agua, cemento y aditivos, se le conoce como hormigón celular. Si también se le agrega arena, el resultado es el hormigón liviano.
El hormigón celular se puede elaborar en obra o en fábricas donde se producen los bloques de hormigón celular. En obra, es ideal para contra pisos, carpetas, rellenos e inyecciones; también es utilizable en muros o tabiques con moldes adecuados. Para su producción se utilizan mezcladora, generador de espuma para hormigón celular, compresor de aire, bomba de agua y bomba de impulsión a tornillo sinfín (rotor/estator) que lo transporta a pisos superiores.
Generador de espuma para hormigón celular
Es un equipo que utiliza un agente espumante, agua y aire comprimido para producir espuma de densidad variable de acuerdo a los componentes de la mezcla. En general, la densidad que debe poseer la espuma para obtener una consistencia cremosa y fluida en la malta bombeable es de 75 g/L. Ya sea el espumígeno como el generador de espuma deben ser de probada calidad, pues de lo contrario las paredes de las células de aire pueden romperse durante un bombeo excesivo o generar espuma inestable que no contiene los materiales inertes (cemento, arena) y tapona las mangueras de bombeo. La estabilidad y homogeneidad de la espuma es también factor esencial para evitar fisuras en el contrapiso terminado (o en los bloques de hormigón celular).[2].
Otra característica importante es que posea una para permitir un fácil transporte y ubicación en obra, así como su . De la velocidad de producción depende la buena calidad de la malta final, debe producir no menos de 500 L de espuma/min, pues el tiempo de batido en la mezcladora (hormigonera) debe ser breve para no comprometer la estructura de las micro-células de aire que sufrirán una ulterior compresión durante el proceso de bombeo.