Habilidades blandas
Introducción
Las habilidades blandas, competencias blandas o habilidades suaves,[2] a veces denominadas en español directamente con el anglicismo soft skills, son una combinación de habilidades sociales, habilidades de comunicación, rasgos de la personalidad, actitudes, atributos profesionales,[3] inteligencia social e inteligencia emocional, que facultan a las personas para moverse por su entorno, trabajar bien con otros, realizar un buen desempeño y, complementándose con las habilidades duras, conseguir sus objetivos.[4].
El diccionario inglés Collins define habilidades blandas como «las cualidades, deseables para ciertos trabajos e independientes del conocimiento adquirido, como el sentido común, el manejo de personas y una flexible actitud positiva». [5] Sin embargo, si una persona no posee alguna de estas habilidades blandas, en la mayoría de los casos le es posible entrenarse específicamente para acabar adquiriéndola.[6] También puede aprenderla de manera natural relacionándose con otras personas.[7].
Aunque una persona disponga de una excelente preparación académica, el no poseer o desarrollar habilidades blandas puede traerle muchas complicaciones comunicacionales con los aspectos sociales del entorno, al no reconocer el lenguaje emocional, o no manejar adecuadamente y resolver conflictos con personas del ámbito profesional o personal.[8].
Historia
Desde 1959 el ejército estadounidense ha invertido una considerable cantidad de recursos en el desarrollo de procedimientos de formación basados en tecnología. En 1968 este ejército introdujo oficialmente (documento CON Reg 350-100-1.)[9] un método de formación denominado "Ingeniería de sistemas de la formación"[10] (no debe confundirse con la ingeniería de sistemas a secas ni con la ingeniería de sistemas de información).
P.G. Whitmore citaba la definición de dicho documento: «...habilidades relacionadas con el trabajo que afectan directamente a la gente y al papeleo, e.g., inspeccionar a las tropas, supervisar al personal de las oficinas, llevar a cabo estudios, redactar informes de mantenimiento o de eficiencia...»[11].
En la conferencia de 1972 sobre habilidades duras de la Comandancia Continental (CONARC por su acrónimo norteamericano) el doctor Whitmore presentó un informe[12][13][14] que mostraba cómo se entendía el término "habilidades blandas" (aplicado a las áreas de mando, supervisión, asesoría y liderazgo) en diferentes escuelas de la CONARC. Tras diseñar y procesar un cuestionario, se formuló la siguiente definición tentativa: «Las habilidades blandas son importantes habilidades relacionadas con el trabajo que suponen poco o ningún contacto con máquinas y cuya aplicación está bastante generalizada».[12][14].