Gobernanza multinivel
Introducción
La globalización o mundialización es un proceso político, económico, tecnológico, social, cultural y religioso a escala mundial que se funda en la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo. Se suele distinguir históricamente entre una Primera globalización y una Segunda globalización.
La globalización actual, o segunda globalización, está precedida por una determinante primera globalización "Primera globalización (Imperio español-portugués)") consistente en el proceso político y cultural hispánico que se identifica con el Imperio español y se extiende desde finales del siglo , gracias al Descubrimiento de América y la Circunnavegación del mundo, hasta el siglo con la independencia de las repúblicas americanas y la final perdida de las últimas provincias españolas de ultramar (Cuba, Puerto Rico, Filipinas) como consecuencia de la irrupción del poder político estadounidense. A la primera globalización corresponden, característicamente, el primer sistema de navegación marítima global del planeta (sobre todo representado por el Galeón de Manila, que conectaba Europa, Asia y América), la creación del Derecho internacional moderno y el fenómeno del mestizaje.
La segunda globalización, la actual, usualmente es identificada como un proceso dinámico producido principalmente por la sociedad y que ha abierto sus puertas a la revolución informática, llegando a un nivel considerable de liberalización y democratización en su cultura política, en su ordenamiento jurídico y económico nacional, y en sus relaciones nacionales e internacionales.
Este segundo proceso, también originado en el seno de la civilización occidental y que se ha expandido alrededor del mundo durante las últimas décadas de la Edad Contemporánea (o sea, desde la segunda mitad del siglo ), recibió su mayor impulso con el fin de la Guerra Fría, y continúa durante el siglo . Se caracteriza al nivel de la economía, por la integración de las economías locales a una economía de mercado mundial donde los modos de producción y los movimientos de capital se configuran a escala planetaria («nueva economía») donde cobra mayor importancia el rol de las empresas multinacionales y la circulación libre de capitales junto con la implantación definitiva de la sociedad de consumo. El ordenamiento jurídico también siente los efectos de la globalización y se ve en la necesidad de uniformizar y simplificar procedimientos y regulaciones nacionales e internacionales con el fin de mejorar las condiciones de competitividad y seguridad jurídica, además de universalizar el reconocimiento de los derechos fundamentales de la ciudadanía. En la cultura se caracteriza por un proceso que interrelaciona las sociedades y culturas locales en una cultura internacional («aldea global»), aunque existe divergencia de criterios sobre si se trata de un fenómeno de asimilación occidental o de fusión multicultural. En lo tecnológico la globalización depende de los avances en la conectividad "Conectividad (telecomunicaciones)") humana (transporte y telecomunicaciones) facilitando la libre circulación de personas y la masificación de las TIC (tecnologías de información y comunicación) y la internet. En el plano ideológico, los credos y valores colectivistas y tradicionalistas causan desinterés generalizado y van perdiendo terreno ante el individualismo y el cosmopolitismo de la sociedad abierta. Los medios de comunicación clásicos, en especial la prensa escrita, pierden su influencia social (cuarto poder) frente a la producción colaborativa de información de la Web 2.0 (quinto poder).