La gestión educativa se refiere al proceso encaminado a enriquecer los proyectos educativos en las Instituciones, promueve la autonomía institucional en el marco de las políticas públicas y enriquece los procesos pedagógicos, apegada a las necesidades educativas del contexto, es decir, a nivel local y regional.[1] Dentro de sus consideraciones, incluye desde el macrocontexto hasta el microcontexto, para poder mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje e incrementar la calidad educativa y la transferencia de conocimiento, a través de los actores participantes del fenómeno.[2] La gestión educativa incide principalmente en los niveles de educación básica, donde abundan los estudios y proyectos de este tipo, aunque es un término heredado de la administración.[2] En el nivel universitario disminuyen estos acercamientos, los existentes van enfocados a la utilización de las TIC´s[3] promoción de investigación, evaluación,[4] gestión basada en el enfoque a procesos, la mejora continua[5] y un tópico muy interesante, la responsabilidad social.[6][7].
Gestión Educativa Integral.
También es un conjunto de procesos teórico-prácticos integrados que buscan fortalecer el desempeño de las instituciones educativas mediante la aplicación de técnicas, instrumentos y conocimientos. Según el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIIPE-UNESCO), estas acciones se despliegan tanto horizontal como verticalmente dentro del sistema educativo para atender las demandas sociales. El modelo integrado considera la interrelación constante entre las cuatro dimensiones para lograr la calidad educativa y el desarrollo integra de los estudiantes.[8].
Dimensión Comunitaria.
Esta dimensión atiende el costado social del acto educativo mediante la promoción de la participación ciudadana, planes de intercambio y vinculación, y el estímulo a la investigación educativa. Fortalece los lazos entre la institución educativa, las familias y la comunidad para desarrollar proyectos que respondan a necesidades locales. Permite la transmisión de valores y la construcción de actitudes favorables a una convivencia democrática y participativa. Favorece el trabajo en equipo, el desarrollo de proyectos específicos y la elaboración de respuestas creativas a los desafíos del entorno. Incorpora y recupera los saberes de las familias y de la cultura local del contexto educativo.[9].
Dimensión Pedagógica-Curricular.
Esta dimensión constituye el núcleo central del proceso formativo. Se enfoca en cómo aprenden los estudiantes y cómo se diseña e implementa el currículo. Implica desarrollar, actualizar y repensar la oferta curricular considerando los conocimientos especializados de los docentes, las sugerencias de la comunidad académica y los acuerdos sobre formas de evaluación. Incluye metodologías innovadoras de enseñanza-aprendizaje, estrategias didácticas, recursos educativos y sistemas de evaluación formativa. Es considerada por muchos autores como el eje central que da sentido a todas las demás dimensiones de la gestión educativa.[10].
Gestión formativa
Introducción
La gestión educativa se refiere al proceso encaminado a enriquecer los proyectos educativos en las Instituciones, promueve la autonomía institucional en el marco de las políticas públicas y enriquece los procesos pedagógicos, apegada a las necesidades educativas del contexto, es decir, a nivel local y regional.[1] Dentro de sus consideraciones, incluye desde el macrocontexto hasta el microcontexto, para poder mejorar el proceso de enseñanza y aprendizaje e incrementar la calidad educativa y la transferencia de conocimiento, a través de los actores participantes del fenómeno.[2] La gestión educativa incide principalmente en los niveles de educación básica, donde abundan los estudios y proyectos de este tipo, aunque es un término heredado de la administración.[2] En el nivel universitario disminuyen estos acercamientos, los existentes van enfocados a la utilización de las TIC´s[3] promoción de investigación, evaluación,[4] gestión basada en el enfoque a procesos, la mejora continua[5] y un tópico muy interesante, la responsabilidad social.[6][7].
Gestión Educativa Integral.
También es un conjunto de procesos teórico-prácticos integrados que buscan fortalecer el desempeño de las instituciones educativas mediante la aplicación de técnicas, instrumentos y conocimientos. Según el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (IIIPE-UNESCO), estas acciones se despliegan tanto horizontal como verticalmente dentro del sistema educativo para atender las demandas sociales. El modelo integrado considera la interrelación constante entre las cuatro dimensiones para lograr la calidad educativa y el desarrollo integra de los estudiantes.[8].
Dimensión Comunitaria.
Esta dimensión atiende el costado social del acto educativo mediante la promoción de la participación ciudadana, planes de intercambio y vinculación, y el estímulo a la investigación educativa. Fortalece los lazos entre la institución educativa, las familias y la comunidad para desarrollar proyectos que respondan a necesidades locales. Permite la transmisión de valores y la construcción de actitudes favorables a una convivencia democrática y participativa. Favorece el trabajo en equipo, el desarrollo de proyectos específicos y la elaboración de respuestas creativas a los desafíos del entorno. Incorpora y recupera los saberes de las familias y de la cultura local del contexto educativo.[9].
Dimensión Administrativa-Financiera.
Abarca todos los sistemas de registro e información del alumnado, la prestación de servicios complementarios y la garantía de sustentabilidad operativa del centro educativo. Sus funciones principales incluyen la gestión eficiente de recursos humanos y materiales, administración presupuestaria y financiera, mantenimiento de infraestructura educativa, gestión de inventarios y bienes institucionales. Esta dimensión precisa una conducción orientada a la problemática central de la escuela y a sus destinatarios, comprendiendo que la institución puede gestionar y administrar sus recursos construyendo modos de organización singulares y adecuados a sus necesidades específicas.[11].
Dimensión Organizativa-Directiva.
Esta dimensión está orientada a promover la mejora institucional mediante la coordinación de las necesidades del establecimiento para integrar una cultura formativa propia. Ejerce el liderazgo y control administrativo del plantel, actualiza y revisa las dinámicas recreativas, sociales y psicológicas que acompañan al acto educativo. Define la estructura organizativa, la distribución de roles y responsabilidades, establece mecanismos de toma de decisiones participativas y promueve la visión estratégica institucional. El liderazgo pedagógico de los directivos se relaciona fuertemente con la efectividad de la gestión educativa según investigaciones recientes (Dávalos et al., 2023).[11].
La gestión universitaria está compuesta por un conjunto de factores (recursos, procesos y resultados) que deben estar al servicio y contribuir positivamente al desarrollo de la docencia, la investigación y la extensión. Esta conforma la manera de dirigir y orientar la universidad y por ende el conocimiento. La gestión universitaria conduce a la necesidad de aplicar herramientas de avanzada de dirección como solución permanente, integral y sistemática a las deficiencias e insuficiencias de la actual gestión. Este proceso presupone una forma perfeccionada del desempeño en la actividad de las Instituciones de Educación Superior, en permanente evolución y transformación.
En torno a los aprendizajes y la calidad, hay algunos estudios de caso, como el de “Gestión Universitaria y Procesos de Aprendizaje para la Calidad Educativa: el caso del CUCEA de la Universidad de Guadalajara”, en el que se reflexiona que durante mucho tiempo, las universidades actuaron sin apoyarse conscientemente en la gestión y estructura organizativa, y hasta antes de los 70´s la gestión no formaba parte de la agenda de problemas institucionales y es hasta este periodo, que se ven en la necesidad de revitalizarse y considerar al entorno para ser competitivos.[12] Botero Chica, rescata las tendencias en gestión educativa universitaria que se vienen abordando en Latinoamérica, en el siglo , entre las que sobresalen la autonomía universitaria, la democracia, la expansión universitaria, la calidad, formación integral y universidad virtual.[13] En el trabajo “La vinculación universitaria: ese obscuro objeto del deseo” se hace una crítica sobre el fallido proceso de la vinculación de la institución con los empleados de la universidad, al tiempo que proponen que sus funciones deben complementarse:.
Las exigencias actuales de la sociedad, en respuesta a la inserción de un mundo globalizado, requieren de una adecuada gestión educativa[15] que permita desarrollar competencias basadas en los cuatro pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir,[16] e ir estrechamente unida a la administración educativa con sus procesos, de la que se retoma un término que también se aplica en este espacio: la calidad. La cual es definida por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como la que “asegura a todos los jóvenes la adquisición de los conocimientos, capacidades, destrezas y actitudes necesarias para equipararles para la vida adulta”.[17] Esta mirada pone énfasis en la socialización de las personas y en su compromiso con la comunidad, considerando el conjunto de aprendizajes relacionados con el desarrollo personal, afectivo, social y moral de los estudiantes, sin dejar de lado aquellos aspectos del contexto sociocultural y familiar. Así, en conjunto, la administración educativa y la gestión educativa, buscan el aprovechar los recursos para mejorar el proceso educativo.[18].
Una revisión de diversos estudios, realizados en países en desarrollo como Bangladés, Kenia, India o Ghana, demostró que el monitoreo de las actividades y los incentivos económicos producen un impacto significativo en la tasa de ausentismo de los maestros, aunque el monitoreo a nivel local no genera ningún impacto. Se requieren, sin embargo, más investigaciones sobre el efecto y la eficacia en función de costos de las diferentes medidas que buscan reducir dicho ausentismo docente, como lo pueden ser la supervisión de los padres, los incentivos para los maestros y los mejoramientos de sus viviendas.[19].
En la última década, a la luz de las transformaciones tecnológicas, la gestión educativa ha demandado mayores competencias en materia de gestión de la comunicación, que dio lugar a campos de estudio específicos en pleno desarrollo. [20].
[3] ↑ Trujillo Flores, María Victoria (2017). «GESTIÓN EDUCATIVA Y TIC EN LA DOCENCIA UNIVERSITARIA. CASO: UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR». Gestión Educativa y TIC en la Docencia Universitaria. Caso: Universidad Simón Bolívar. 12 (36): 5-23. Consultado el 23 de noviembre de 2019.: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=70950101001
[4] ↑ Migueláñez Olmos, Susana (2009). «Evaluación formativa y sumativa de estudiantes universitarios: aplicación de las tecnologías a la evaluación educativa». Teoría de la Educación. Educación y Cultura en la Sociedad de la Información 10 (1): 305-307. |fechaacceso= requiere |url= (ayuda).
[5] ↑ Torres, Israel Gimer; Fernández, Ester Michelena; Rabell, Lourdes Hernández (7 de noviembre de 2010). «PROPUESTA DE MODELO PARA MEJORAR LA GESTIÓN DE PROCESOS EDUCATIVOS UNIVERSITARIOS». Ingeniería Industrial 31 (2). ISSN 1815-5936. Consultado el 23 de noviembre de 2019.: http://rii.cujae.edu.cu/index.php/revistaind/article/view/294
[8] ↑ Peralta-Tapia et al. (2023). Gestión administrativa en unidades de gestión educativa. Revista Educación, 47(1).
[9] ↑ Lule-Uriarte, María Nilda; Serrano-Mesía, Max Michael; Montenegro-Cruz, Nilson Yover (10 de septiembre de 2023). «La gestión educativa: factor clave en la calidad educacional». Revista Científica UISRAEL 10 (3): 57-71. ISSN 2631-2786. doi:10.35290/rcui.v10n3.2023.893. Consultado el 5 de diciembre de 2025.: https://doi.org/10.35290/rcui.v10n3.2023.893
[10] ↑ SEP México (2009). Modelo de Gestión Educativa Estratégica. Programa Escuelas de Calidad.
[11] ↑ a b Mastropietro, Miguel Alejandro. Calidad educativa del nivel primario en escuelas de gestión pública de Ensenada. Universidad Nacional de La Plata. Consultado el 5 de diciembre de 2025.: https://doi.org/10.35537/10915/44650
[12] ↑ Valdez Zepeda, Andrés; Orozco Alvarado, Javier; de León Arias, Adrian; Castillo Girón, Víctor Manuel (Abril de 2011). «Gestión Universitaria y Procesos de Aprendizaje para la Calidad Educativa: El Caso del CUCEA de la Universidad de Guadalajara.». Sexto Congreso Nacional de Educación Turística CONAET-AMESTUR (Monterrey: Universidad de Guadalajara, Ediciones).
[14] ↑ Campos Ríos, Guillermo; Sánchez Daza, Germán (2005). «La vinculación Universitaria: Ese oscuro objeto del deseo». Revista Electrónica de Investigación Educativa 7 (2). Consultado el 23 de noviembre de 2019.: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1301671
[16] ↑ Delors, Jacques (1996). Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI: La educación encierra un tesoro. Madrid: Ediciones UNESCO.
[17] ↑ OCDE (1995). Normas de Desempeño en la Educación. En busca de la calidad. París: OCDE.
[18] ↑ Manes, Juan Manuel (2005). Gestión Estratégica para Instituciones Educativas. Buenos Aires: Granica.
[19] ↑ International Initiative for Impact Evaluation (3ie) (2009). «Todos necesitamos más educación: ¿qué se puede hacer para disminuir el ausentismo de los maestros?». Caracas: CAF. Consultado el 3 de diciembre de 2019.: http://scioteca.caf.com/handle/123456789/1241
Esta dimensión constituye el núcleo central del proceso formativo. Se enfoca en cómo aprenden los estudiantes y cómo se diseña e implementa el currículo. Implica desarrollar, actualizar y repensar la oferta curricular considerando los conocimientos especializados de los docentes, las sugerencias de la comunidad académica y los acuerdos sobre formas de evaluación. Incluye metodologías innovadoras de enseñanza-aprendizaje, estrategias didácticas, recursos educativos y sistemas de evaluación formativa. Es considerada por muchos autores como el eje central que da sentido a todas las demás dimensiones de la gestión educativa.[10].
Dimensión Administrativa-Financiera.
Abarca todos los sistemas de registro e información del alumnado, la prestación de servicios complementarios y la garantía de sustentabilidad operativa del centro educativo. Sus funciones principales incluyen la gestión eficiente de recursos humanos y materiales, administración presupuestaria y financiera, mantenimiento de infraestructura educativa, gestión de inventarios y bienes institucionales. Esta dimensión precisa una conducción orientada a la problemática central de la escuela y a sus destinatarios, comprendiendo que la institución puede gestionar y administrar sus recursos construyendo modos de organización singulares y adecuados a sus necesidades específicas.[11].
Dimensión Organizativa-Directiva.
Esta dimensión está orientada a promover la mejora institucional mediante la coordinación de las necesidades del establecimiento para integrar una cultura formativa propia. Ejerce el liderazgo y control administrativo del plantel, actualiza y revisa las dinámicas recreativas, sociales y psicológicas que acompañan al acto educativo. Define la estructura organizativa, la distribución de roles y responsabilidades, establece mecanismos de toma de decisiones participativas y promueve la visión estratégica institucional. El liderazgo pedagógico de los directivos se relaciona fuertemente con la efectividad de la gestión educativa según investigaciones recientes (Dávalos et al., 2023).[11].
La gestión universitaria está compuesta por un conjunto de factores (recursos, procesos y resultados) que deben estar al servicio y contribuir positivamente al desarrollo de la docencia, la investigación y la extensión. Esta conforma la manera de dirigir y orientar la universidad y por ende el conocimiento. La gestión universitaria conduce a la necesidad de aplicar herramientas de avanzada de dirección como solución permanente, integral y sistemática a las deficiencias e insuficiencias de la actual gestión. Este proceso presupone una forma perfeccionada del desempeño en la actividad de las Instituciones de Educación Superior, en permanente evolución y transformación.
En torno a los aprendizajes y la calidad, hay algunos estudios de caso, como el de “Gestión Universitaria y Procesos de Aprendizaje para la Calidad Educativa: el caso del CUCEA de la Universidad de Guadalajara”, en el que se reflexiona que durante mucho tiempo, las universidades actuaron sin apoyarse conscientemente en la gestión y estructura organizativa, y hasta antes de los 70´s la gestión no formaba parte de la agenda de problemas institucionales y es hasta este periodo, que se ven en la necesidad de revitalizarse y considerar al entorno para ser competitivos.[12] Botero Chica, rescata las tendencias en gestión educativa universitaria que se vienen abordando en Latinoamérica, en el siglo , entre las que sobresalen la autonomía universitaria, la democracia, la expansión universitaria, la calidad, formación integral y universidad virtual.[13] En el trabajo “La vinculación universitaria: ese obscuro objeto del deseo” se hace una crítica sobre el fallido proceso de la vinculación de la institución con los empleados de la universidad, al tiempo que proponen que sus funciones deben complementarse:.
Las exigencias actuales de la sociedad, en respuesta a la inserción de un mundo globalizado, requieren de una adecuada gestión educativa[15] que permita desarrollar competencias basadas en los cuatro pilares de la educación: aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a ser y aprender a convivir,[16] e ir estrechamente unida a la administración educativa con sus procesos, de la que se retoma un término que también se aplica en este espacio: la calidad. La cual es definida por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) como la que “asegura a todos los jóvenes la adquisición de los conocimientos, capacidades, destrezas y actitudes necesarias para equipararles para la vida adulta”.[17] Esta mirada pone énfasis en la socialización de las personas y en su compromiso con la comunidad, considerando el conjunto de aprendizajes relacionados con el desarrollo personal, afectivo, social y moral de los estudiantes, sin dejar de lado aquellos aspectos del contexto sociocultural y familiar. Así, en conjunto, la administración educativa y la gestión educativa, buscan el aprovechar los recursos para mejorar el proceso educativo.[18].
Una revisión de diversos estudios, realizados en países en desarrollo como Bangladés, Kenia, India o Ghana, demostró que el monitoreo de las actividades y los incentivos económicos producen un impacto significativo en la tasa de ausentismo de los maestros, aunque el monitoreo a nivel local no genera ningún impacto. Se requieren, sin embargo, más investigaciones sobre el efecto y la eficacia en función de costos de las diferentes medidas que buscan reducir dicho ausentismo docente, como lo pueden ser la supervisión de los padres, los incentivos para los maestros y los mejoramientos de sus viviendas.[19].
En la última década, a la luz de las transformaciones tecnológicas, la gestión educativa ha demandado mayores competencias en materia de gestión de la comunicación, que dio lugar a campos de estudio específicos en pleno desarrollo. [20].
[3] ↑ Trujillo Flores, María Victoria (2017). «GESTIÓN EDUCATIVA Y TIC EN LA DOCENCIA UNIVERSITARIA. CASO: UNIVERSIDAD SIMÓN BOLÍVAR». Gestión Educativa y TIC en la Docencia Universitaria. Caso: Universidad Simón Bolívar. 12 (36): 5-23. Consultado el 23 de noviembre de 2019.: https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=70950101001
[4] ↑ Migueláñez Olmos, Susana (2009). «Evaluación formativa y sumativa de estudiantes universitarios: aplicación de las tecnologías a la evaluación educativa». Teoría de la Educación. Educación y Cultura en la Sociedad de la Información 10 (1): 305-307. |fechaacceso= requiere |url= (ayuda).
[5] ↑ Torres, Israel Gimer; Fernández, Ester Michelena; Rabell, Lourdes Hernández (7 de noviembre de 2010). «PROPUESTA DE MODELO PARA MEJORAR LA GESTIÓN DE PROCESOS EDUCATIVOS UNIVERSITARIOS». Ingeniería Industrial 31 (2). ISSN 1815-5936. Consultado el 23 de noviembre de 2019.: http://rii.cujae.edu.cu/index.php/revistaind/article/view/294
[8] ↑ Peralta-Tapia et al. (2023). Gestión administrativa en unidades de gestión educativa. Revista Educación, 47(1).
[9] ↑ Lule-Uriarte, María Nilda; Serrano-Mesía, Max Michael; Montenegro-Cruz, Nilson Yover (10 de septiembre de 2023). «La gestión educativa: factor clave en la calidad educacional». Revista Científica UISRAEL 10 (3): 57-71. ISSN 2631-2786. doi:10.35290/rcui.v10n3.2023.893. Consultado el 5 de diciembre de 2025.: https://doi.org/10.35290/rcui.v10n3.2023.893
[10] ↑ SEP México (2009). Modelo de Gestión Educativa Estratégica. Programa Escuelas de Calidad.
[11] ↑ a b Mastropietro, Miguel Alejandro. Calidad educativa del nivel primario en escuelas de gestión pública de Ensenada. Universidad Nacional de La Plata. Consultado el 5 de diciembre de 2025.: https://doi.org/10.35537/10915/44650
[12] ↑ Valdez Zepeda, Andrés; Orozco Alvarado, Javier; de León Arias, Adrian; Castillo Girón, Víctor Manuel (Abril de 2011). «Gestión Universitaria y Procesos de Aprendizaje para la Calidad Educativa: El Caso del CUCEA de la Universidad de Guadalajara.». Sexto Congreso Nacional de Educación Turística CONAET-AMESTUR (Monterrey: Universidad de Guadalajara, Ediciones).
[14] ↑ Campos Ríos, Guillermo; Sánchez Daza, Germán (2005). «La vinculación Universitaria: Ese oscuro objeto del deseo». Revista Electrónica de Investigación Educativa 7 (2). Consultado el 23 de noviembre de 2019.: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1301671
[16] ↑ Delors, Jacques (1996). Informe a la UNESCO de la Comisión Internacional sobre la educación para el siglo XXI: La educación encierra un tesoro. Madrid: Ediciones UNESCO.
[17] ↑ OCDE (1995). Normas de Desempeño en la Educación. En busca de la calidad. París: OCDE.
[18] ↑ Manes, Juan Manuel (2005). Gestión Estratégica para Instituciones Educativas. Buenos Aires: Granica.
[19] ↑ International Initiative for Impact Evaluation (3ie) (2009). «Todos necesitamos más educación: ¿qué se puede hacer para disminuir el ausentismo de los maestros?». Caracas: CAF. Consultado el 3 de diciembre de 2019.: http://scioteca.caf.com/handle/123456789/1241