Debe existir un equilibrio entre las inversiones de una empresa y su financiación, entre el plazo de permanencia de los activos y el plazo en que deber ser devueltos los fondos utilizados para su adquisición. En consecuencia y para conseguir este equilibrio un principio de prudencia financiera exige que las inversiones a largo plazo que constituyen el contenido del activo fijo deben financiarse con capitales permanentes (recursos propios más exigible a largo plazo).
De acuerdo con estos principios, la financiación del activo circulante al tratarse de inversiones a corto plazo se financiarían con recursos a corto plazo. Pero un análisis profundo del funcionamiento del ciclo de explotación de una empresa muestra que una parte del activo circulante no se recupera a corto plazo porque es reinvertida de forma continua por lo que exige que sea financiada con recursos a largo plazo. Por esto es necesario que exista un fondo de seguridad que cubra los desajustes entre la corriente de cobros y la de pagos. Por lo que es recomendable que los recursos permanentes financien la totalidad del activo no corriente más una parte del activo corriente, que es justamente el fondo de maniobra.[2].
Desde un punto de vista teórico, la utilidad del concepto de fondo de maniobra se centra en su capacidad de medir el equilibrio patrimonial de la entidad, toda vez que la existencia de un fondo de maniobra positivo acredita la existencia de activos líquidos en mayor cuantía que las deudas con vencimiento a corto plazo. En este sentido, puede considerarse que la presencia de un capital de trabajo negativo puede ser indicativo de desequilibrio patrimonial. Todo ello debe ser entendido bajo la consideración de que esta situación no afirma la situación de quiebra o suspensión de pagos de la entidad contable. Un fondo de maniobra negativo significa que una parte del activo fijo está siendo financiada con recursos a corto plazo.
La simplificación aportada por el capital de trabajo motiva su amplia utilización en la práctica del análisis financiero. Las normas que rigen la financiación de la empresa y también el fondo de maniobra únicamente establecen que las empresas deben ser solventes. No se puede manifestar a priori con carácter unívoco el valor del fondo de maniobra, ni tan siquiera su signo.
Las empresas de carácter industrial que trabajan bajo pedido, como pueden ser las empresas de astilleros, construcción aeronáutica y obra pública, necesitan un fondo de maniobra muy grande por sus propios procesos de producción, mayor que en el resto de industrias. El sector comercial suele requerir menor necesidades de fondo de maniobra, por su alta rotación de productos y elevado grado de liquidez.
El análisis complementario del período medio de maduración, así como del plazo concreto de vencimiento de las deudas a corto plazo y disponibilidades de medios, complementará el adecuado estudio de la situación patrimonial puesta de relieve en el balance de situación.
Fondo de maniobra negativo
Si el FM es negativo, habitualmente es un indicador de la necesidad urgente de aumentar el activo circulante para poder devolver las deudas a corto plazo. Esto se puede conseguir con medidas, como vender parte del inmovilizado (activo no corriente) para conseguir disponible (activo corriente), endeudarse a largo plazo o realizar una ampliación de capital.
En algunas actividades empresariales el FM negativo puede considerarse normal, como en algunas empresas de distribución minorista o de servicios donde el negocio es más financiero que de circulante (como ejemplo los grandes supermercados donde los proveedores cobran más tarde que pagan los clientes, éstos normalmente al contado). Por ello, deben considerarse adicionalmente los sectores de actividad, antigüedad y tamaño de la entidad, etc.
También es muy relevante entender la calidad de los Activos y Pasivos que componen los circulantes de una empresa. No es lo mismo un activo circulante de tesorería que un activo circulante de cuentas a cobrar, con peor liquidez que la tesorería. Por otro lado, no es lo mismo un pasivo circulante de deuda bancaria a corto plazo que una deuda con proveedores que estén financiando tu actividad. La calidad de los activos y pasivos circulantes van a ser muy relevantes a la hora de juzgar el fondo de maniobra de una empresa. El dato en sí no tiene ningún tipo de valor si no lleva asociado a un análisis más detallado del sector de la empresa y la calidad de sus activos y pasivos.