Gestión de suelo
Introducción
La administración de tierras, manejo de tierras o gestión de suelos, se refiere a los procesos administrativos y prácticos relacionados al uso y desarrollo de las tierras como recurso natural. Involucra el manejo de problemas críticos y conceptos claves que deberían tenerse presentes al examinar los impactos ambientales de proyectos de desarrollo que impliquen la modificación del contorno o de la superficie de la tierra. Estos pueden tener un posible impacto con otros recursos, incluyendo el agua subterránea o superficial, su utilidad en agricultura orgánica, el potencial de reforestación y proyectos de turismo ecológico.[1] La administración de la tierra puede tener efectos positivos o negativos sobre los ecosistemas terrestres. El uso excesivo o inadecuado de la tierra puede degradar y reducir la productividad y alterar los equilibrios naturales.[2].
Los derechos sobre las tierras suele ser reconocidos de manera explícita por los gobiernos a quienes procede la gobernanza en el ámbito de la administración de tierras.[3].
Historia
El análisis del impacto en la distribución y uso de tierras es pertinente en cuanto a la preparación y revisión de un plan para atenuar los impactos adversos para ser incluidos en cada informe de evaluación ambiental sobre los recursos de la tierra y del agua.[4] El término de administración de tierras fue establecido con ese propósito en 1993 por la Comisión Económica de Naciones Unidas para Europa (UNECE) en sus Lineamientos para Administración de la Tierra.[5].
El Banco Mundial define la gestión sostenible de la tierra como un proceso en un entorno cargado entre la protección del medio ambiente y el reclamo de garantía de los servicios del ecosistema, equilibrado con una efectiva productividad de la agricultura y la silvicultura con respecto al crecimiento demográfico y la creciente presión en el uso de la tierra.[6].
Problemas ambientales en el manejo de los recursos de tierra
Contenido
Casi todo proyecto de desarrollo implica la alteración de la superficie del terreno. Cuando el área comprometida es pequeña es probable que el impacto ambiental sea mínimo, sin embargo, los impactos acumulados de muchas alteraciones pequeñas y separadas pueden ser considerables. A continuación constan los tipos de alteraciones de la tierra que son de preocupación, los principales son:.