Gestión de evaluación
Introducción
En gestión de proyectos, la evaluación de proyectos es un proceso para determinar el establecimiento de cambios generados por un proyecto, a partir de la comparación entre el estado actual y el estado previsto en su planificación.[1] Es decir, busca conocer qué tanto un proyecto ha logrado cumplir sus objetivos, los cambios realizados en la planificación, o bien, qué tanta capacidad poseería para cumplirlos.
En una evaluación de proyectos, siempre se produce información para la toma de decisiones, por lo cual también se le puede considerar como una actividad orientada a mejorar la eficacia de los proyectos en relación con sus fines, además de promover mayor eficiencia en la asignación de recursos.[2] En este sentido, cabe precisar que la evaluación no es un fin en sí misma, más bien es un medio para optimizar la gestión de los proyectos.[1].
Tipos de evaluación de proyectos
Según el nivel de gestión
La evaluación de proyectos puede clasificarse de la siguiente manera:.
Según la naturaleza de la evaluación
La evaluación de proyectos puede ser vista desde dos ópticas diferentes:.
Según el momento en que se realiza
Los distintos tipos de evaluación varían según el momento en que se realicen. Los tipos de evaluación son: ex-ante, de proceso, ex-post y de impacto.[1][2][3][4].
Cabe considerar que las evaluaciones ex-ante y de proceso se consideran evaluaciones formativas, debido a que se producen mientras se da la preparación y/o ejecución del proyecto y sus conclusiones sirven para optimizar la ejecución del mismo, en tanto que las evaluaciones de resultados y de impacto vienen a ser evaluaciones sumativas") que ocurren al culminar el proyecto e, incluso, un tiempo después de haber culminado, por lo tanto, sus conclusiones servirán para ser transferidas a otras experiencias, pero ya no podrán tener una aplicación directa en el proyecto que ha concluido.[6].