Consideraciones previas
La decisión de invertir capital en una determinada actividad supone renunciar a invertirlo en otra; el coste que asumimos por tener la oportunidad de invertir en otra alternativa y no hacerlo, es lo que denominamos coste de oportunidad de la inversión o coste de los recursos financieros..
Otro coste de oportunidad está formado por la oportunidad que pierde el empresario de ganar su sueldo en otra empresa por realizar una actividad similar a la que desarrolla en su propia empresa. Es decir, si un empresario individual, aporta además de su capital, su trabajo pero no tiene asignado ningún salario, está incurriendo en un coste de oportunidad cuyo valor es el sueldo que percibiría en cualquier otra empresa por realizar esa actividad.
El coste de oportunidad es un elemento importante a tener en cuenta ya que si no incluimos los costes de oportunidad en el cálculo del beneficio, el significado de éste estaría incompleto. La incorporación de los costes de oportunidad complementa al ya explicado anteriormente modelo de costes históricos, y permite conocer el beneficio en un sentido económico más profundo una vez remunerados todos y cada uno de los factores de producción así como al empresario. Teniendo en consideración el modelo de costes de oportunidad en la Contabilidad Analítica aparecen dos clases de resultados:.
El primero reflejará el excedente después de remunerar los factores productivos pero sin tener en cuenta de que en la empresa se destinan unos recursos financieros y un empresario a una actividad y no a otra; el segundo el excedente una vez remunerados todos los factores productivos incluyendo los recursos financieros y al empresario.
Cálculo del coste de oportunidad
Para calcular el coste de oportunidad se deben seguir los siguientes pasos:.
La empresa emplea para sus inversiones dos tipos de financiación: ajena y propia. La financiación ajena está formada por todos aquellos recursos que la empresa adquiere en el exterior y tiene la obligación de devolver en un plazo de tiempo: exigible a corto plazo y exigible a largo plazo. La financiación propia está formada por los recursos que la empresa ha generado y no ha repartido (reservas) y por los recursos recibidos pero que no tiene que devolver (aportaciones de los socios). El total del pasivo y neto patrimonial permiten financiar la totalidad del activo.
Una vez determinados los recursos financieros, será necesario definir una tasa de interés a aplicar sobre las mismas y así obtener un coste total. Así por la utilización en nuestras inversiones de fuentes financieras ajenas (préstamos, empréstitos…) la empresa tiene que pagar unos intereses que le suponen un coste, así si una empresa tiene un pasivo exigible compuesto por un préstamo de 100 u.m. (unidades monetarias) al 18% anual y un empréstito de 300 unidades monetarias con un interés del 14% anual, la tasa de coste media ponderada de los recursos financieros ajenos, denotada como ka, y que es un coste explícito será:.
Con relación a los recursos propios no tienen un coste explícito y dependen de cada empresario y de sus inversiones alternativas, si el capital propio de 800 unidades monetarias se decide invertir en títulos de renta fija (obligaciones) con una rentabilidad del 12%, la tasa de coste media ponderada de los recursos financieros propios que denominaremos kp, es del 12% y es un coste implícito.
Considerando lo anterior se puede obtener la tasa de coste media ponderada de los recursos financieros (propios y ajenos) que denominamos C que será:.
En nuestro ejemplo sería:.
Una vez obtenida C habrá que imputarla a los distintos factores que han participado en el proceso productivo, para ello habrá que distinguir entre factores circulantes y factores fijos.
Los factores circulantes (K) son los que mantienen un comportamiento cíclico, es decir, se van renovando a lo largo del año y requieren inversiones a corto plazo (materias primas, mano de obra, suministros, alquileres…).
Los factores fijos (F) son los que permanecen en la empresa por un período superior a un año, exigiendo por tanto inversiones a largo plazo (en general el coste de las amortizaciones del inmovilizado).
Una vez definidos los factores circulantes y los fijos, se puede determinar la tasa de coste a imputar a los factores circulantes = C/n donde n es el número de días anuales de trabajo dividido por el período medio de maduración de la empresa.
Como número de días anuales de trabajo se pueden considerar los efectivamente trabajados o el número de días que comprende el período contable y no sólo los trabajados.
La tasa de coste a imputar a los factores fijos, en este caso son inversiones de más de un período y el número de rotaciones que sufre cada año los factores del fijo, en este caso el inmovilizado = 1/m, donde m es la duración media del inmovilizado en años = inmovilizado / cuota anual de amortización. Según esto la tasa C a imputar a los factores fijos estará expresada:.
La expresión que debemos de conocer es C0 que es el coste de oportunidad de los recursos financieros que se expresará:.
Según esta expresión el coste de oportunidad de los recursos financieros será igual al coste de oportunidad de los factores circulantes más el coste de oportunidad de los factores fijos.
El coste de oportunidad total estará formado por el coste de oportunidad de los recursos financieros calculado anteriormente y el coste de oportunidad del sueldo del empresario, para calcular este último se toma como referencia la remuneración que perciben en el mercado de profesionales de la dirección las personas que realizan una función análoga a la del empresario en cuestión.
Conocido el importe al que asciende el coste se procederá a su registro contable e imputación a los distintos centros que tenga la empresa. Cada centro recibirá costes de oportunidad en función de su empleo de factores fijos y circulantes en proporción a los costes correspondientes que haya ocasionado, posteriormente los suplementos por costes de oportunidad de los centros serán trasladados a los productos y resultados del período. Para aplicar el modelo de costes de oportunidad se realizarán tres cuadros:.
Para completar el modelo de costes de oportunidad se refleja seguidamente el proceso de contabilización con la finalidad de obtener el resultado en sentido económico, una vez que la empresa ha realizado todas las anotaciones del modelo de costes históricos. Pasos:.
a) Registro de los costes de oportunidad calculados.
b) Imputación a los centros de coste de los costes de oportunidad.
c) Imputación de los costes de oportunidad a los productos.
d) Registro del importe del margen industrial calculado en el proceso general.
e) Deducción de los suplementos por costes de oportunidad calculados de los productos y trabajos.
f) Cancelación del margen industrial en sentido económico por su importe, abonando la cuenta de margen comercial en sentido económico.
g) Deducción de los costes del centro comercial y del suplemento calculado por costes de oportunidad comerciales.
h) Cancelación del margen comercial en sentido económico por su importe, registrando los costes de los centros de administración, subactividad, y los suplementos de costes de oportunidad calculados para dichos centros, obteniendo el resultado económico de la actividad.
i) Asiento de cierre. Traslado del resultado económico de la actividad a la cuenta de control.