Gestión de conocimiento
Introducción
La gestión del conocimiento (del inglés knowledge management) es un concepto que surge en 1986 como un fenómeno aplicado en las organizaciones para capacitar. Tiene el fin de transferir el conocimiento desde el lugar donde se genera hasta el lugar en donde se va a emplear (Fuentes, 2010),[1] e implica el desarrollo de las competencias "Competencia (aprendizaje)") necesarias al interior de las organizaciones para compartirlo y utilizarlo entre sus miembros, así como para valorarlo y asimilarlo si se encuentra en el exterior de éstas. La gestión del conocimiento es diferente a la gestión de la información, aunque tengan cierta relación.
En el ámbito organizacional la gestión del conocimiento se enfoca en que cada uno en la organización sepa lo que el otro conoce con el objetivo de mejorar los rendimientos de las organizaciones.
Definiciones y características generales
Definiciones
El concepto de gestión del conocimiento no tiene una definición única, ya que ha sido explicado por diferentes autores de diversas formas de acuerdo con cada perspectiva de análisis, haciendo énfasis en algunas de sus características particulares (Fuentes, 2010: pp. 114-115.)[1].
La definición para el ámbito organizacional se trata de cada uno en la empresa sepa lo que el otro conoce con el fin de mejorar los resultados del negocio (Belly, Pablo, 1999).
El conocimiento reside en el complejo sistema de procesos que da como resultado, la materialización de los bienes o servicios (Cordero Borjas & García Fernández, 2008).[2] Según Múnera y Franco (2002) citado por (García Fernández & Cordero Borjas, 2008), existen dos soportes básicos del conocimiento: 1) El capital humano que interviene en los procesos de producción o de soporte organizacional (formación, capacidades, cualidades personales, entre otras); y 2) La información manejada en dichos procesos, que capacita a estas personas a incrementar su formación o habilidades para el desarrollo de sus tareas.
Valor intrínseco:.
Respecto a estas mismas determinaciones, Nonaka et al. (2000: p.1)[3] y Barney (1991: p.112)[4] consideran que dar al conocimiento la calidad de recurso con la cualidad de ser difícil de imitar, lo hace un elemento raro y a la vez valioso, lo que se constituye en una fuente potencial de ventaja competitiva para las organizaciones.