Gestión de beneficios
Introducción
La gestión de ganancias, en contabilidad, es el acto de influir intencionadamente en el proceso de información financiera para obtener algún beneficio privado.[1] La gestión de ganancias implica la alteración de los informes financieros para engañar a las partes interesadas sobre el rendimiento subyacente de la organización, o para "influir en los resultados contractuales que dependen de las cifras contables comunicadas".[2].
La gestión de ganancias tiene un efecto negativo en la calidad de los mismos[3] y puede debilitar la credibilidad de la información financiera.[4] Además, en un discurso pronunciado en 1998, el presidente de la Comisión de Bolsa y Valores, Arthur Levitt, calificó la gestión de ganancias de "generalizada".[5] A pesar de su omnipresencia, la complejidad de las normas contables puede dificultar la detección de la gestión de ganancias por parte de los inversores particulares.[6].
Ocurrencia y respuesta de los reguladores
Se cree que la gestión de ganancias está muy extendida. Un informe de 1990 sobre situaciones de gestión de ganancias afirmaba que "los beneficios a corto plazo se gestionan en muchas empresas, si no en todas",[3] y en un discurso de 1998, el presidente de la Securities and Exchange Commission (SEC), Arthur Levitt, calificó la gestión de beneficios de "costumbre generalizada, pero demasiado poco cuestionada".[5] En un ensayo de 2013, Ray Ball, aunque opinaba que la investigación contable no documentaba de forma fiable la gestión de ganancias, escribía: "Por supuesto que la gestión de ganancias existe. [...] Se ha juzgado y condenado a personas"[7]Un informe de 2020 indicaba que la gestión de ganancias era el tipo más común de fraude contable contra el que la SEC ha tomado medidas en el marco de su programa de denuncias.[8].
La SEC ha criticado la gestión de ganancias por tener consecuencias adversas para la información financiera y por enmascarar "las verdaderas consecuencias de las decisiones de la dirección".[5] Ha instado a los legisladores a introducir cambios en las normas contables para mejorar la transparencia de los estados financieros y ha pedido una mayor supervisión del proceso de información financiera.[4] La SEC también ha presentado cargos contra la dirección de empresas implicadas en la gestión fraudulenta de ganancias.[9][10].