Mampostería en seco
En este tipo de mampostería, que puede ser construida con piedras o con ladrillos, no se emplea ningún mortero. Hay que escoger los mampuestos uno a uno para que el conjunto tenga estabilidad. Se emplean piedras pequeñas, llamados ripios, para acuñar los mampuestos y rellenar los huecos entre estos.
Ejemplos de este tipo de mampostería se pueden encontrar en las construcciones de andenes "Anden (agricultura)") en los Andes, principalmente en Perú y en el norte de Bolivia; en España los muros así resultantes se denominan muros secos o muros de cuerda seca. Este tipo de trabajo de los muros es típico de las construcciones rurales tradicionales, por ejemplo, en La Alpujarra granadina, en la región de Andalucía.
Mampostería en piedra
Los bloques de piedra que se utilizan en la mampostería pueden estar revestidos o rugosos, aunque en ambos ejemplos: las esquinas, las jambas de puertas y ventanas y áreas similares suelen estar revestidas. La mampostería de piedra que utiliza piedras labradas se conoce como mampostería de sillería, mientras que la mampostería que utiliza piedras de forma irregular se conoce como mampostería de escombros. Tanto la mampostería de escombros como la de sillería pueden colocarse en filas acanaladas de altura uniforme mediante la cuidadosa selección o corte de las piedras, pero una gran cantidad de mampostería de piedra no está alineada.
Se ejecuta con un mortero de cal o cemento. Las piedras deben adaptarse unas a otras lo más posible para dejar el menor porcentaje de huecos relleno de mortero. Únicamente se admitirá que aparezca el ripio al exterior si la fábrica se va a revocar posteriormente.
Es la fábrica de mampostería cuyos mampuestos se han labrado únicamente en la cara destinada a formar el paramento exterior. Los mampuestos no tienen formas ni dimensiones determinadas. En el interior de los muros pueden emplearse ripios, pero no en el paramento visto.
Consiste en la fábrica de mampostería, cuyos mampuestos tienen sus caras de junta y de parámetro labradas en formas poligonales, más o menos regulares, para que el asiento de los mampuestos se realice sobre caras sensiblemente planas.
No se admite el empleo de ripios y los mampuestos del paramento exterior deben prepararse de modo que las caras visibles tengan forma poligonal y rellenan el hueco que dejan los mampuestos contiguos. Debe evitarse la concurrencia de cuatro aristas de mampuestos en un mismo vértice.
Cuando la fábrica sea de un espesor mayor que el de los mampuestos, se procederá a asentar primero los mampuestos de los paramentos vistos, y se colocarán después los principales mampuestos del relleno, acuñados con ripios si fuera necesario. De trecho en trecho se unirán los dos paramentos con llaves o perpiaños tan largos como sea preciso para dar trabazón al conjunto. Si el espesor fuera tan grande que no se pudiese abarcar con una sola llave, se colocan entonces dos o más, alternadas, que alcancen más de la mitad de espesor y, si fuera preciso, se engatillarán por sus colas con abrazaderas metálicas.
Si en una mampostería concertada se forman hiladas horizontales, las líneas de juntas verticales deben alternarse y nunca mediará entre la junta de dos hiladas contiguas menos de 20 centímetros.
Mampostería con ladrillos
El aparejo "Aparejo (construcción)") macizo está hecho de dos o más hiladas de ladrillos con las unidades colocadas horizontalmente (llamados ladrillos de tizón) unidas entre sí con ladrillos colocados transversalmente a la pared (llamados ladrillos "de soga").[4] Cada fila de ladrillos se conoce como una hilada. El patrón de soga y tizón empleado da lugar a diferentes patrones de aparejos, como el aparejo común (con cada sexta fila colocada a soga), inglés, escocés[5] y el patrón flamenco. Los aparejos pueden diferir en fuerza y capacidad aislante. Las uniones escalonadas verticalmente tienden a ser algo más fuertes y menos propensas a agrietarse al compararlas con las uniones no escalonadas. También se pueden reforzar con vigas de hormigón.[6].
La amplia selección de estilos y tipos de ladrillos generalmente disponibles en las naciones industrializadas permite una gran variedad en la apariencia del producto final. En los edificios construidos durante las décadas de 1950 y 1970, era típico un alto grado de uniformidad de los ladrillos y precisión en la mampostería. En el período transcurrido desde entonces, se pensó que este estilo era demasiado estéril, por lo que se intentaron emular trabajos más antiguos y toscos. Algunas superficies de ladrillo se hacen para que parezcan particularmente rústicas al incluir ladrillos quemados, que tienen un color más oscuro o una forma irregular. Otros pueden usar ladrillos de salvamento antiguos, o los ladrillos nuevos pueden envejecerse artificialmente mediante la aplicación de varios tratamientos superficiales, como el volteo. Los intentos de rusticidad de finales del siglo han sido llevados a cabo por aparejadores que se especializan en un estilo artístico libre, donde las hiladas no son intencionalmente rectas, sino que se tejen para formar impresiones más orgánicas.
Se refiere a un tipo de mampostería con ladrillos en la que los muros son construidos y fijados con mortero formados en columnas, posteriormente son reforzados desde el suelo por columnas de amarre y en la parte superior por una viga de concreto.[7][8][9].