Francisco Javier Sáenz de Oiza
Introducción
Francisco Javier Sáenz de Oiza (Cáseda "Cáseda (Navarra)"), Navarra, 12 de octubre de 1918-Madrid, 18 de julio de 2000) fue un arquitecto español y profesor del departamento de Instalaciones de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Catedrático de proyectos y director de la Escuela.
Biografía
Su padre era arquitecto del Catastro en Sevilla y debido a la pandemia de gripe de 1918 los médicos recomendaron a su madre embarazada que se fuera al pueblo. En Cáseda nació Francisco Javier Sáenz de Oíza el 12 de octubre de 1918.
Años después su padre pidió el traslado de Sevilla a Madrid para que sus hijos pudieran estudiar en la Universidad de Madrid. Su padre murió en 1936 y él quedó como cabeza de familia. No participó en la guerra y al terminar la contienda hizo las milicias universitarias.[1]
Obtuvo el título en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid en 1946, recibiendo el "Premio Aníbal Alvárez" al mejor expediente académico, y ese mismo año ganó el Premio Nacional de Arquitectura. Recién acabados sus estudios, en 1947 viajó a los Estados Unidos para ampliar sus conocimientos gracias a la beca "Conde de Cartagena" concedida por la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
En 1949 volvió a España y comenzó a trabajar como profesor del departamento de Instalaciones de la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Madrid. Entre sus primeras construcciones se encuentran viviendas como el poblado de absorción de Fuencarral en 1958 y la del poblado de Batán en 1960. En 1968 logró la cátedra de Proyectos y de 1981 a 1983 fue director de la Escuela.
Una faceta poco conocida del arquitecto es la de inventor. En enero de 1946 registró su primera patente, un aparato para dibujar que mejoraba la precisión del dibujo. En julio de 1960 registró la segunda, esta proponía mejoras en la fabricación de tejas planas".[2]
En 1985 le obligaron a jubilarse de la docencia a los 65 años, pero siguió trabajando como arquitecto.[3]
Su actividad docente la compaginó durante toda su vida con la actividad profesional. Fue colaborador de Romany en la construcción de viviendas sociales y en el estudio de Manuel Cabeñes").
Maestro de arquitectos desde la universidad y desde su estudio, por el que pasaron entre otros Rafael Moneo (1956-1961) y Juan Daniel Fullaondo.
Considerado una de las cumbres de la arquitectura moderna española, fue en su momento un creador polémico y arriesgado con obras discutidas pero que acabaron convirtiéndose en símbolos. Tomó inspiración de arquitectos como Frank Lloyd Wright, Mies van der Rohe, Eero Saarinen, Jorn Utzon, Louis Kahn[4] y Le Corbusier.[5].