Financiamiento de proyectos urbanos
Introducción
Finanzas sostenibles es un término acuñado por la Comisión Europea[1] para referirse a la inclusión, dentro de cualquier estrategia financiera, de los criterios ASG") (ambientales, sociales y de buena gobernanza) a la hora de tomar decisiones de inversión.[2].
Tras el Acuerdo de París, la UE se propone reducir un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero. Se determina que, para alcanzar dichos objetivos, se requiere de una inversión adicional de 180.000 millones de euros anuales. Con el objetivo de movilizar el capital privado hacia este tipo de inversión sostenible, la UE presenta una estrategia sobre finanzas sostenibles que permite sentar las bases de este tipo de productos financieros.[3].
Las finanzas sostenibles pretende potenciar el crecimiento económico a la vez que disminuye la presión sobre el medioambiente, buscando combatir el cambio climático o la reducción de la emisión de gases contaminantes, entre otros objetivos.
De la misma manera, contemplan la inclusión de criterios de índole social con el objetivo de encaminarse hacia la creación de modelos económicos en los que se respeten cuestiones como la reducción de la brecha salarial entre hombres y mujeres, la presencia de las mujeres en cargos directivos, la no discriminación de los trabajadores por sexo, edad, capacidad o cuestiones similares.[4].
Reglamento
El 18 de junio de 2020, la Unión Europea publica el Reglamento sobre Taxonomía de las finanzas sostenibles, donde se establece el marco y las condiciones que deben cumplir las actividades e inversiones para ser consideradas finanzas sostenibles, así como el grado de sostenibilidad medioambiental de la inversión.[5].
Según esta taxonomía, para que una actividad económica o inversión sea considerada sostenible debe demostrar que contribuye sustancialmente al menos a uno de los seis objetivos medioambientales que persigue el reglamento, que no perjudica significativamente ninguno de los otros objetivos y que cumple con unas mínimas salvaguardas sociales.
Estos objetivos son:.
Las finanzas sostenibles se han convertido en una de las principales herramientas para impulsar la transformación del sistema financiero y alcanzar los ODS propuestos en la Agenda 2030 de Naciones Unidas.[6].
En el ámbito de las finanzas sostenibles se involucran intermediarios financieros como bancos, gestores de activos, aseguradoras, así como empresas y organizaciones, gobiernos y reguladores; Igualmente se incluyen en este ámbito productos y servicios que resultan claves para la transformación de los sistemas financieros bajo criterios éticos y de sostenibilidad.