Fachada ventilada de cerámica
Introducción
El edificio Singular, ubicado en Pamplona, fue construido entre 1968 y 1976 y es actualmente edificio más alto de Navarra.[2][3] Se compone de tres estructuras independientes que, en conjunto, conforman un único conjunto arquitectónico. Su diseño fue obra de un equipo de cinco arquitectos y fue ejecutado por la empresa Construcciones Flores entre 1971-1976. En la actualidad, es el más alto de Pamplona alcanzando los 70 m. de altura.[1].
Ubicación
Situado en el centro de la ciudad, el edificio se encuentra en la intersección de la Avenida del Ejército "Avenida del Ejército (Pamplona)") y la avenida de Pío XII&action=edit&redlink=1 "Avenida de Pío XII (Pamplona) (aún no redactado)"), más exactamente al principio de esta segunda avenida y al final de la avenida del Ejército, en las inmediaciones de la Ciudadela, fuera de la antiguas murallas aunque, por este motivo, no se incluyó en el primer ensanche, planteado en los glacis interiores de la ciudadela.[4].
Historia
Durante la década de los 60, el Ayuntamiento de Pamplona fue recibiendo parte de los terrenos ocupados por instalaciones militares[5] que, en aquel momento, se encontraban bajo su custodia. Estanislao de la Quadra-Salcedo convocó un concurso para la construcción del nuevo enclave.[6].
El edificio se construyó entre 1968 y 1976. El objetivo del consistorio era edificar en ese espacio un "edificio singular" que se erigiera como un referente dentro del entorno urbano en el que se ubicaba.[3].
Las bases del concurso para la construcción del edificio establecían de manera clara que este debía respetar el carácter histórico de la zona. Dicho respeto historicista hacía referencia al enclave situado frente al solar: la ciudadela.[3]Esta fortificación renacentista del siglo , que formó parte defensivo de Pamplona, es en la actualidad un espacio cultural y recreativo. Por lo tanto, además de preservar este carácter histórico, el edificio debía poseer una identidad arquitectónica propia. No se trataba únicamente de erigir un edificio de gran altura, sino de crear una construcción que reflejara la continuidad entre el pasado, el presente y el futuro de la ciudad.[3].
El diseño del edificio estuvo a cargo de los arquitectos Manuel Jaén Albaitero, quien dirigió el equipo, Manuel Jaén de Zulueta Miguel Ángel Ruiz-Larrea y Luis Lozano Giménez. Asimismo, Javier Guibert Tabar participó en la dirección de la obra.