Exposición a Temperaturas Extremas
Introducción
El estrés térmico es la sensación de malestar que se experimenta cuando la permanencia en un ambiente determinado exige esfuerzos desmesurados a los mecanismos de que dispone el organismo para mantener la temperatura interna, mientras se efectúa el intercambio de agua y demás sustancias del cuerpo.
Los impactos del cambio climático incluyen el aumento de temperaturas. Las temperaturas elevadas ocasionan un aumento en las muertes por estrés térmico. Solamente en América Latina, se estima que hubo un aumento del 160% de muertes relacionadas con el estrés térmico en el período 2000-2021.[1].
Conceptos
Confort higrotérmico
El confort térmico lo podemos definir como la sensación de bienestar que se experimenta cuando la permanencia en un ambiente determinado no exige esfuerzos desmesurados a los mecanismos de que dispone el organismo para mantener la temperatura interna en 37 °C.
Que nos encontremos térmicamente confortables depende de tres aspectos: de las condiciones ambientales, de la actividad física y del tipo de vestido que utilicemos.
El ambiente es capaz de influir en nuestra sensación de confort a través de cuatro variables: la temperatura del aire, la humedad del aire, la temperatura de las paredes y objetos que nos rodean y la velocidad del aire.
Cada una de estas variables puede modificarse de forma natural o artificial sin alterar ninguna de las restantes.
Incomodidad
La principal condición para que una situación pueda resultar confortable es que satisfaga la ecuación del balance térmico, o lo que es lo mismo, es necesario que los mecanismos fisiológicos de la termorregulación sean capaces de llevar al organismo a una situación de equilibrio térmico entre la ganancia de calor y la eliminación del mismo.
Cuando esta situación no es posible y el ambiente es caluroso o frío nos encontraremos en una situación no confortable o de incomodidad, que dista mucho de ser una situación de estrés térmico.