Evaluación de vulnerabilidad hídrica
Introducción
La gestión del agua o la gestión de recursos hídricos es la actividad de planificar, desarrollar, distribuir y dirigir el uso óptimo de los recursos hídricos. Es un subconjunto de la gestión del ciclo del agua. A veces se la denomina "gestión sostenible de recursos hídricos", pero es una redundancia, porque toda gestión óptima es necesariamente sostenible.
La gestión del agua comprende los procesos, estrategias y medidas que se llevan a cabo con la finalidad de hacer uso del agua de manera eficiente y sin alterar su calidad.
El agua es esencial para la supervivencia de los seres vivos. La gestión del agua deberá continuar adaptándose a los cambios actuales y futuros en la existencia y asignación de estos recursos. Con la creciente incertidumbre por el calentamiento mundial y con los impactos a largo plazo de las acciones de gestión, la toma de decisiones será aún más difícil. Es probable que el calentamiento mundial lleve a situaciones aún no experimentadas. En consecuencia se buscan estrategias alternativas de gestión para evitar contratiempos en la asignación de recursos hídricos.
cuidar el agua significa usarla de manera adecuada responsable y racional es decir evitar desperdiciar y proteger las fuentes naturales del agua y cuiadarla para futuras generaciones por ejemplo:
reparar las fugas del agua
cerrar grifos
lavar con cargas completas
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Idealmente, la planificación de los recursos hídricos debe considerar todas las demandas de agua (sanitaria, agricultura, industria, medio ambiente), que compiten entre sí por un recurso escaso. La planificación busca repartir equitativamente el agua para satisfacer todas las demandas. Al igual que en otros casos de gestión de recursos, esto rara vez resulta posible en la práctica.
Una de las mayores preocupaciones sobre los recursos hídricos es la sostenibilidad de su asignación actual y futura.[1] Cuando el agua deviene más escasa, crece enormemente la importancia de cómo se gestiona. Encontrar un equilibrio entre lo que necesitan las personas y lo que necesita el medio ambiente es un paso importante en la sostenibilidad de los recursos hídricos.
Visión general
El agua es un recurso esencial para toda vida en el planeta. De los recursos hídricos de la Tierra, solo el 3 % es agua dulce (en principio la salada no es aprovechable, aunque esto se puede matizar) y 2 tercios de esta agua dulce se encuentran aprisionados en los casquetes polares y los glaciares. Del restante 1 %, un quinto se encuentra en áreas remotas de difícil acceso, y gran parte de las fuertes lluvias y las inundaciones monzónicas no se puede aprovechar fácilmente. El agua se está volviendo cada vez más escasa, y el acceso a agua para beber limpia y segura (agua potable) es limitado. Actualmente solo aproximadamente el 0,08 % del agua dulce del mundo es explotada por una humanidad en demanda siempre creciente de agua potable, saneamiento, fabricación, riego de los cultivos alimentarios y ocio.[3] Debido al pequeño porcentaje de agua dulce que queda, optimizarla ha sido una dificultad continua en varios lugares del mundo. La desalación del agua marina con energía renovable está ayudando a paliar alguna de estas dificultades.