Evaluación de Desempeño Laboral
Introducción
El rendimiento laboral, desempeño laboral, rendimiento en el trabajo o rendimiento profesional[1] es lo bien que una persona realiza un trabajo "Trabajo (sociología)"). Dependiendo de la tarea, este rendimiento puede medirse en cantidad de producto fabricado, grado de calidad alcanzado, tiempo necesitado, facturación conseguida y otras formas. El desempeño laboral, estudiado académicamente como parte de la psicología industrial y organizacional, forma parte de la gestión de recursos humanos. Para los resultados de una organización, el desempeño de sus empleados es un criterio importante. John P. Campbell describe el desempeño laboral como una variable de escala individual, que se mide a una sola persona. Esto lo diferencia de constructos más amplios como el desempeño organizacional o el desempeño nacional, que son variables de nivel superior. Un concepto relacionado es la productividad. El rendimiento profesional se mide mediante la evaluación del desempeño o evaluación del rendimiento.
Características
Contenido
Campbell describe varias características clave que ayudan a aclarar el significado de este concepto.
Resultados
En primer lugar, Campbell define el rendimiento laboral como el comportamiento, que es algo que hace un empleado. Este concepto diferencia el desempeño de los resultados. Los resultados provienen, en parte, del desempeño de un individuo, pero también dependen de otras influencias.[2].
Campbell permite excepciones al definir el desempeño como comportamiento. Por ejemplo, aclara que el desempeño no tiene por qué consistir necesariamente en las acciones directamente observables de un individuo. Puede tratarse de procesos mentales como respuestas o decisiones. Sin embargo, el desempeño debe estar bajo el control del individuo, independientemente de si el desempeño estudiado es mental o conductual.
La diferencia entre la acción individual controlada y los resultados se explica mejor a través de un ejemplo. En un trabajo de ventas, un resultado favorable es un cierto nivel de ingresos generado a través de la venta de algo. Estos ingresos pueden generarse o no, dependiendo del comportamiento de los empleados y de que el producto corresponda a las necesidades y deseos de los consumidores. Cuando el empleado realiza bien su trabajo, aumenta este nivel de ingresos. Sin embargo, ciertos factores, además del comportamiento de los empleados, influyen en las ventas. Por ejemplo, pueden caer por las condiciones económicas, cambios en las preferencias de los clientes, cuellos de botella en la producción, etc. En estas condiciones, el desempeño de los empleados se mantiene, pero las ventas disminuyen. Lo primero es el rendimiento y después viene la eficacia de ese rendimiento. Se pueden disociar estos 2 aspectos porque el rendimiento no es lo mismo que la eficacia.