Iluminación en los centros de trabajo
La fatiga visual") se ocasiona si los lugares de trabajo y las vías de circulación no disponen de suficiente iluminación, ya sea natural o artificial, adecuada y suficiente durante la noche y cuando no sea suficiente la luz natural.
Las instalaciones de iluminación de los locales, de los puestos de trabajo y de las vías de circulación deberían estar colocadas de tal manera que el tipo de iluminación previsto no suponga riesgo de accidente para los trabajadores.[1].
Los locales, los lugares de trabajo y las vías de circulación en los que los trabajadores estén particularmente expuestos a riesgos en caso de avería de la iluminación artificial deben contar con una iluminación de seguridad de intensidad suficiente.[2].
La iluminación deficiente ocasiona fatiga visual") en los ojos, perjudica el sistema nervioso, ayuda a la deficiente calidad de trabajo y es responsable de una buena parte de los accidentes de trabajo. Un sistema de iluminación debe cumplir los siguientes requisitos:.
• - La iluminación tiene que ser suficiente y la necesaria para cada tipo de trabajo. La iluminación óptima para el ojo humano, es aquella que consigue una luminancia (densidad de iluminación) de 100 Cd/m² (candelas por metro cuadrado). Una diferencia de luminancia mayor de 10:1 produce deslumbramiento.[3].
• - La iluminación tiene que ser constante y uniformemente distribuida para evitar la fatiga de los ojos, que deben acomodarse a la intensidad variable de la luz. Deben evitarse contrastes violentos de luz y sombra, y las oposiciones de claro y oscuro. El contraste máximo recomendado para la luz es de 3:1, esto es que la iluminación en las zonas «centrales» no supere en más de tres veces a la iluminación de las zonas oscuras (para evitar problemas de adaptación a la luz, que en una sala sería de 5 minutos de tiempo de adaptación a la luz). (Normativa DIN 5035).
• - Los focos luminosos tienen que estar colocados de manera que no deslumbren ni produzcan fatiga a la vista debido a las constantes adaptaciones.[4].
Algunas medidas que se pueden tomar para cumplir estos requisitos son:.
• - Instalar las fuentes de luz fuera de la dirección de visión.
• - Usar difuminadores de la luz, o barreras (por ejemplo cristales mate, chapas de metal perpendiculares en los tubos fluorescentes de oficinas,...).
• - Colocación de las luces, tubos fluorescentes paralelos a la fuente de visión (vienen hacia nosotros)...
• - Selección de lámparas y bombillas con una baja densidad de iluminación (luminancia), por ejemplo tubos fluorescentes o ledes (5 vatios pueden dar 400 lumen) en vez de bombillas tradicionales (unos 60 vatios pueden dar 800 lumen).
• - Usar superficies mate para evitar que se produzcan deslumbramientos por reflexión de la luz.
Para un trabajo de precisión, y de requerimientos de agudeza visual, se requiere que la distancia a la pieza de trabajo sea inferior a 600 mm, que el ángulo de visión sea mayor de 30 grados, y que la iluminación sea superior a los 500 lux.
Para una intensidad lumínica deseada (luminancia), se obtiene con un número de vatios por metro cuadrado (W/m²) de techo a una cierta altura (2 m / 3 m / 4 m):.
• - (1000) - 50 / 60 / 64.
• - (750) - 38 / 45 / 48.
• - (500) - 25 / 30 / 32.
• - (300) - 15 / 17 / 19.
• - (200) - 10 / 11 / 13.
• - (100) - 5 / 6 / 6.
• - (50) - 3 / 3 / 4.
A esto hay que tener en cuenta que la eficiencia de nuestra visión cambia con la intensidad lumínica (luminancia); por ejemplo, a 75 lux es del 78 %, a 100 lux es del 82 %, a 250 lux es del 85 %, a 500 lux es del 88 %, a 1000 lux es del 90 %, a 2000 lux es del 95 %, y a 10 000 lux sería el supuesto de eficiencia del 100 %. Además, hay que tener en cuenta la importancia del contraste.
La norma UNE 12464.1,[5] de obligado cumplimiento para los países miembros de la Unión Europea, marca los niveles requeridos para los lugares de trabajo en interior. Norma a la que debe acudirse en el origen de todos los proyectos de iluminación para lugares de trabajo en interiores.
Según la Organización Mundial del Trabajo") los requisitos de iluminación en el lugar de trabajo se dividen en cinco categorías diferentes, dependiendo del nivel de detalle requerido por el trabajo.[6].
Según el color de la fuente de emisión se produce un efecto sobre el estado anímico de las personas: las fuentes de alimentación blancas (iluminación diurna) «activan» (producen un «estado de ánimo diurno»), mientras que las bombillas tradicionales, con una elevada composición de rojo, producen pasividad y un estado de ánimo de tarde-noche (de atardecer).
Otra característica es que el rojo e infrarrojo son emisores térmicos, con elevada transmisión de calor, y que son las frecuencias de onda que absorben principalmente las plantas durante la fotosíntesis (de ahí que dejen las frecuencias residuales, que no procesan a energía química: el verde).
Según la temperatura de emisión se obtiene una temperatura del color, relacionada con las fuentes de calor. Bombilla tradicional: 2800 K (Kelvin); bombillas cálidas: 2900 K; luz blanca: 4000 K; luz diurna (al mediodía, con cielo despejado): 5200 K; luz diurna (en días nublados, que es más azul): más de 6000 K.
Según el color de la luz, se clasifican las lámparas en tres categorías: luz cálida (alto porcentaje de rojo, bombilla tradicional), luz neutral (para el trabajo, oficinas, tiendas, etc.), y luz diurna (usada en elevadas necesidades de intensidad de iluminación).
Una normativa de iluminación es la DIN 5035.
Emitancia luminosa (luminosidad emitida) mínima para los centros de trabajo según diferentes tareas.
Requerimiento a la vista - Emitancia luminosa (lux) - Ejemplo:.
• - (muy baja) - 50 - Zonas de tráfico, almacenes, etc.
• - (baja) - 100 - Áreas de descanso.
• - (poca) - 200/300 - Trabajos mecánicos y de taller, soldadura, cepillado, etc.
• - (media) - 500 - Oficinas.
• - (alta) - 750/1000 - Dibujo técnico, trabajo mecánico de precisión.
• - (muy alta) - 1500 - Fabricación de relojes.
• - (Fuera de lo habitual) - 2000.