Evaluación de cafetales históricos
Introducción
La Comisión Nacional de Monumentos es una entidad adscrita al Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba, oficialmente constituida el 12 de enero de 1978 bajo el amparo legal de la Ley No. 2 "Ley de los Monumentos Nacionales y Locales".
Historia
Contenido
Desde su creación, el Consejo Nacional de Patrimonio Cultural de Cuba consideró de primera importancia para sus actividades la estimación del pasado cultural del país y su influencia en la formación de todas las generaciones. El gobierno de Cuba decidió crear una comisión para conservar y restaurar los monumentos, que desde su fundación inició una labor de investigación y orientación sistemática en el ámbito de su competencia. En sus comienzos, la Comisión estuvo instalada en el Palacio del Segundo Cabo, en la Habana Vieja. Sus primeros presidentes y secretarios fueron el comandante Pedro Miret y el arquitecto Raúl Oliva.
La labor de la Comisión no solo ha tenido en cuenta los grandes monumentos arquitectónicos (fortalezas, iglesias, grandes mansiones y casas en general), sino además conjuntos urbanos que debieran protegerse por sus características históricas o ambientales. La Comisión Nacional de Monumentos también garantiza la preservación de los documentos del pasado, como base del conocimiento científico y para el beneficio de toda la sociedad.
Como órgano ejecutivo encargado de todo lo referente a conservación y restauración, la Comisión organizó la creación de comisiones provinciales y delegaciones municipales, que se ocupan, bajo la orientación nacional de la investigación sistemática, de recopilar datos y documentos, así como de velar por la conservación de monumentos en sus respectivas regiones. La Comisión también se ocupa del empleo de los monumentos, lo cual garantiza que tengan un uso adecuado según sus características individuales.
En las grandes zonas urbanas habitadas que ostenten la categoría de Monumento Nacional, ha sido necesario desarrollar un amplio plan de divulgación y educación popular, para destacar los valores de los inmuebles monumentarios enclavados dentro del conjunto urbano, y recabando la contribución de sus habitantes para su conservación y mantenimiento.
Los primeros estudios de la Comisión se dirigieron a las fortalezas y los castillos. A estos les siguieron los templos y conventos, por cuanto representan para la historia del Patrimonio Cultural Cubano. Dentro de los conjuntos urbanos, se restauró en primer lugar la ciudad de Trinidad "Trinidad (Cuba)"). Para la restauración de La Habana Vieja se elaboró un plan, cuya primera etapa se encaminó a la restauración de las plazas de mayor interés colonial: Plaza de Armas, Plaza de la Catedral, Plaza Vieja, Plaza de San Francisco de Asís. Todas las obras fueron ejecutadas por la Dirección de la Sección de Monumentos del Ministerio de la Construcción. En 1982, La Habana Vieja y el sistema de fortificaciones fue declarada Patrimonio de la Humanidad.