Estudio de islas de calor
Introducción
El efecto isla de calor urbano[nota 1] (abreviado ICU) o simplemente isla de calor es la elevación localizada de la temperatura en entornos urbanos respecto al área rural circundante.[1][2] [3].
Se presenta en las grandes ciudades y consiste en la dificultad de la disipación del calor durante las horas nocturnas, cuando las áreas no urbanas se enfrían notablemente por la falta de acumulación de calor.[4] El centro urbano, donde los edificios y el asfalto desprenden por la noche el calor acumulado durante el día, provoca vientos locales desde el exterior hacia el interior. Comúnmente se da el fenómeno de elevación de la temperatura en zonas urbanas densamente construidas causado por una combinación de factores[5] tales como la edificación, la falta de espacios verdes, los gases contaminantes o la generación de calor.[3] Se ha observado que el fenómeno de la isla de calor aumenta con el tamaño de la ciudad y que es directamente proporcional al tamaño de la mancha urbana,[6] también que los sectores que guardan más calor pueden coincidir con disparidades raciales y de clase.[7].
Causas
Las zonas edificadas ofrecen más superficie para la absorción de calor, el cual irradian lentamente durante la noche.[8][9] Otro efecto de los edificios altos son las múltiples reflexiones horizontales de la radiación recibida, que aumentan la probabilidad de que esta energía permanezca en el suelo en lo que se conoce como efecto cañón.[10].
La falta de grandes zonas verdes y el entubamiento de los afluentes acuosos en la ciudad reduce las oportunidades de transformar la energía solar a través de los procesos de fotosíntesis o evaporación "Evaporación (proceso físico)") del agua.[5] Diversos estudios muestran la relación directa entre las altas temperaturas urbanas y la falta de vegetación.[11][12].
Por otra parte, la actividad industrial y doméstica genera un aporte de calor al medio. En particular los sistemas de refrigeración en la ciudad forman parte de un círculo vicioso, ya que generan calor extra y su uso se incrementa con la temperatura. Algunos autores explican la isla de calor como un efecto invernadero local, pues los gases se encierran en un solo lugar provocando una cápsula de gases que absorbe calor del sol.[13] Los materiales que forman la ciudad absorben la radiación solar de onda corta y la emiten posteriormente con una longitud de onda más larga, frecuencia que resulta retenida por partículas en suspensión y gases de combustión.