Estructuras de Madera (Fabricadas Offsite)
Introducción
Las casas prefabricadas son viviendas construidas a partir de secciones estandarizadas, que son fabricadas con antelación fuera de su lugar de emplazamiento, y son posteriormente enviadas a su ubicación definitiva para su ensamblaje final.
Existen variedad de casas prefabricadas distintas ya sea por el tipo de material empleado en su construcción como por su tipo de tejado. Lo que diferencia a un tipo de casa prefabricada de otra es precisamente el material empleado, especialmente en su estructura.[1].
Aproximando la definición
Se refiere a las partes de edificios ya construidos en diversas industrias pueden ser de diferentes materiales como el hormigón, concreto, metal y madera, según el uso que se le va a dar. Esto aunque parezca una manera poco eficiente de creación de edificios, reduce el costo y permite que la construcción del edificio se realice de la manera más rápida y eficiente. También reduce de manera considerable el daño ambiental, pues no se crea ruido, y los desechos en la creación de los bloques es merma, que puede ser reutilizable.
Este método actúa como pequeños bloques-LEGO, que son acomodados, de acuerdo a la orden requerida, permite construcciones en dos o tres meses, con mayor durabilidad, y menor conductividad térmica. Haciendo de estos edificios más eficientes y duraderos.
El bloque ya terminado y diseñado para embonar con todos los demás bloques, es transportado desde la industria y llevado por medios marítimos y terrestres, estos vienen apilados en serie y asegurados para que no exista problemas al llegar a su destino.
Los edificios prefabricados pueden ser espacios habitables o de almacenaje, entre otras diversas funciones. Cubren diversas necesidades y ya que fueron diseñados por medio de bloques pueden combinarse con otros módulos u otras construcciones si se requiere de mayor espacio o si las necesidades de espacio aumentan. Además el uso de materiales que no requieran grandes cantidades de consumo energético para su elaboración, evitando pesos exagerados, para no ser como los viejos edificios de concreto y varillas de miles de toneladas que se utilizaron en los últimos 30 años y regresar a un estilo más ligero y manejable. Hay una técnica moderna que consiste en tomar el hormigón armado y pretensarlo para que sea mucho más fino y liviano; gracias a ello ahorramos una gran cantidad de material.