Estructura de chimenea industrial
Introducción
Una chimenea es un cañón o conducto para que salga el humo que resulta de la combustión.[1] El término también tiene otras acepciones "Chimenea (desambiguación)"), muchas en realidad, ya que en general se conoce como tal a casi cualquier hueco o conducto, generalmente vertical, en el que de forma natural o provocada, se produzca el conocido como efecto chimenea, consistente en el movimiento vertical ascendente de un fluido, frecuentemente un gas, debido a la diferencia de densidad del mismo a lo largo de su altura.
También está muy generalizada la metonimia, mediante la cual, al conjunto formado por un hogar "Hogar (fuego)") abierto y una chimenea se le conoce con el nombre exclusivo de chimenea, que en el caso de que esté revestida, o tenga alguna intención decorativa, o alguna otra razón no bien determinada, se le añade el apelativo de francesa.
En el término chimenea habría que distinguir entre el conducto de humos, que es el conducto interior por el que circulan los gases procedentes de la combustión y cuyas características son las que interesan, y el resto, envolvente o estructura aislada y resistente que puede adoptar multitud de formas. La parte vertical de la chimenea desde la coronación a la base, se denomina fuste de la chimenea. Pueden existir otros tramos no verticales, que son conductos de unión entre la chimenea propiamente dicha y la caja de humos, que es el punto de encuentro del generador con la chimenea.[2].
Historia
La chimenea es una solución arquitectónica de aparición relativamente tardía. Los griegos a lo más que llegaron fue a practicar un agujero en el techo para dar salida al humo del hogar, abertura que en la Antigua Grecia se llamó kapnodeia. Si bien se ha traducido por chimenea era un mero respiradero en el techo que solía cerrarse mediante una válvula. Por lo general, como muestra el teatro antiguo, si se acumulaba el humo se le hacía salir por las ventanas.
El uso de las chimeneas industriales se remonta a los romanos, que sacaban el humo de sus panaderías con tubos empotrados en las paredes. Sin embargo, las chimeneas domésticas aparecieron por primera vez en las grandes viviendas del norte de Europa en el siglo . Lo que puede considerarse como la chimenea más antigua de la historia se halló en Pompeya y data del siglo : es una construcción cuadrada formada por cinco tubos que se unen en uno único que sale al exterior por encima de la casa.[3].