Estrategias de proximidad alimentaria
Introducción
Son espacios donde los productores campesinos ofrecen sus productos a los consumidores. Se caracterizan por tener bajos niveles de intermediación comercial, que generalmente se limita a que una persona o familia campesina distribuye productos de otros familiares o vecinos, función que puede irse rotando. En el caso de los compradores, la mayoría son consumidores finales, aunque también es común la presencia de personas que abastecen restaurantes, servicios de alimentación de empresas, tiendas, etc. La oferta en su mayoría consiste en alimentos frescos como hortalizas, tubérculos, frutas y plantas aromáticas y medicinales; también se ofrecen carnes y lácteos, alimentos procesados tradicionales (arepas, tortillas, tortas, postres, bebidas fermentadas, etc.) y en algunos casos alimentos preparados (desayunos, almuerzos, bebidas calientes), artesanías, productos apícolas y medicinales, entre otros. El medio de intercambio es el dinero, pero es común que se den algunas transacciones no monetarias o trueques, principalmente entre los mismos productores campesinos, quienes cambian directamente unos productos por otros.
La oferta de productos agropecuarios por parte de los mismos agricultores se remonta al establecimiento de las primeras sociedades sedentarias; esta práctica tuvo gran desarrollo en civilizaciones como las de la antigua Persia o la Azteca. El origen de los mercados campesinos estaría vinculado al surgimiento de una clase social campesina, que en Europa se remontaría al siglo con la transición del modelo feudal al mercantilista, lo que permitió que los productores agropecuarios de pequeña escala, basados en la mano de obra familiar, pasaran a tener control de sus tierras y a comercializar directa y libremente su producción, especialmente en los mercados locales. En América Latina, la aparición de los campesinos como grupo social diferenciado de los indígenas, los españoles y los africanos, está relacionada con el mestizaje y se remonta al siglo , siendo un aspecto distintivo la noción de propiedad privada de la tierra, junto con la producción familiar a pequeña escala. Durante la etapa colonial y republicana, este tipo de mercados imitaban a los que desarrollaron durante siglos los pobladores nativos, y se realizaban generalmente en las plazas o parques principales, siendo el canal de abastecimiento de alimentos más importante para los pobladores urbanos. Con la consolidación de las centrales mayoristas y de los canales modernos de comercialización de alimentos de tipo capitalista o de retail en el siglo , los mercados campesinos y sus similares indígenas fueron reduciéndose hasta el punto de desaparecer en algunos lugares, pero en las últimas décadas han venido siendo impulsados nuevamente por organizaciones de la sociedad civil como la Vía Campesina, la academia y algunos gobiernos nacionales y territoriales.