Espacio emocional
Introducción
El apego al lugar es el vínculo emocional entre una persona y un sitio, y es un concepto principal en la psicología ambiental.[1] Es altamente influido por la experiencias personales de cada individuo. Hay una cantidad considerable de investigaciones dedicadas a definir lo que hace a un sitio lo suficientemente "significativo" como para que el apego al lugar pueda ocurrir.[2] Schroeder (1991) ha discutido notablemente la diferencia entre lo "significativo" y la "preferencia," definiendo significado como "los pensamientos, sentimientos, las memorias y las interpretaciones evocadas por un paisaje" y preferencia como "el grado de gusto o inclinación a un paisaje en comparación con otro."[3].
El apego a lugar es multi-dimensional y no puede ser explicado sencillamente a través de una relación de causa y efecto.[4] En cambio, depende de una relación recíproca entre comportamiento y experiencias.[5] Debido a las opiniones variadas en la definición y en los componentes de apego a lugar, los modelos organizacionales han sido escasos hasta años recientes.[2] Un marco conceptual apropiado es el del Modelo tripartita, desarrollado por Scannell y Gifford (2010), el cual define las variables de apego a lugar como es en las tres P: Persona, Proceso, y Sitio.
Cuándo se describe apego al lugar, los académicos diferencian entre un “arraigo” y un “sentido de sitio”. El apego al lugar de sentido de sitio surge como el resultado de la cultivación de significados y artefactos asociados con sitios creados.[6] Debido a la constante migración en siglos recientes, los americanos están tienden generalmente a presentar este tipo de apego a lugar, debido a que no se han quedado en un sitio el tiempo suficiente para desarrollar raíces históricas. Arraigo, por otro lado, es un apego al lugar que se manifiesta de manera inconsciente debido a la familiaridad conseguida a través de una residencia continua@–@–quizás de un legado familiar que han conocido este sitio años antes del residente actual.
Poco es sabido sobre los cambios neurológicos que hacen el apego al lugar posible debido al foco exagerado en aspectos sociales por los psicólogos ambientales, las dificultades en medir apego al lugar a través del tiempo, y la influencia pesada de experiencias individualistas y emociones en el grado de apego.[7].