Planeación
La necesidad de contar con un edificio que aglomerara las diversas oficinas de la Federación, se remontaba desde la administración del gobernador Porfirio G. González hacia 1920.[4] Los primeros preparativos comenzaron tras el estudio de las distintas dependencias que albergaría el inmueble, entre las cuales se encontraban las oficinas de Correos, Telégrafos, Hacienda, Ensaye, Verificadores de Pesas y Medidas y la Oficina de la Cuarta Zona de Irrigación, además de las secretarías de Educación, Comisión Nacional Agraria, Contraloría, Agricultura y Fomento, así como la Delegación del Departamento de Salubridad, el Juzgado de Distrito, la Agencia del Ministerio Público, el Tribunal de Circuito y una Bodega. El 27 de diciembre de 1927 la Sección Técnica de la Dirección de Bienes Nacionales, dirigida por Manuel Guerrero, informó al gobernador del estado, el Lic. Aarón Sáenz, del anteproyecto, el cual había sido elaborada por el arquitecto Alberto Ortiz Irigoyen") que consistía en adaptar el edificio del Colegio Civil.[4].
Este proyecto no prosperó y fue trasladado a la Plaza de la República"), predio ubicado detrás del Palacio de Gobierno. El terreno le pertenecía al municipio de Monterrey y a un particular, por lo que fue necesario hacer la permuta con bienes de la Federación y de la misma constructora para esta operación. Esto consistió en la entrega de la Plaza de la República") por el municipio, por lo tanto, la Federación cedió al Estado de Nuevo León dos de las seis cuadras expropiadas anteriormente para construir una plaza de armas y un cuartel militar, sobre la Calzada Madero; mientras tanto, la constructora FYUSA cedió por su parte el terreno del Ex arzobispado, el cual le fue entregado al municipio, quien anteriormente había permutado la Plaza de la República, mientras que el Estado le entregó las dos cuadras a la constructora FYUSA, para construir sus almacenes y bodegas.[5].
El contrato de la obra fue celebrado hasta el 17 de septiembre entre la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas") y la constructora FYUSA, cuya inversión inicial fue de 645,000 pesos de la época; nueve días después, fue comisionado el arquitecto Jorge de María y Campos") para trasladarse a la ciudad de Monterrey, e inspeccionar la ejecución y cumplimiento de los trabajos, para los cuales redacto diversos informes, así como fotografías anexas que ilustraban los avances de la construcción.[4].
Construcción y Desarrollo
El emplazamiento del edificio, destacó por el uso de materiales y técnicas constructivas modernas para el momento, como la integración de la estructura de acero, realizada por la Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey y uso del cemento portland. Para la decoración exterior, se consideraron diferentes materiales como la pasta de cemento y polvo de mármol picado al fresco y piedra artificial.[6] La ceremonia de la colocación de la primera piedra ocurrió el 4 de octubre de 1928, en la cual se dieron cita el gobernador del estado, Aarón Sáenz; el secretario de gobernación, José Benítez; el Gerente de FYUSA, el Sr. Federico T. de la Chica"); el presidente del ayuntamiento de Monterrey, el señor Jesús María Salinas") y Baldomero de la Parra"), ingeniero de la constructora.[4].
Las labores de construcción avanzaron de manera rápida, encabezadas por el arquitecto Manuel Muriel, siguiendo las especificaciones de Petriccioli. Originalmente estaba previsto que el edificio se terminara en seis meses, sin embargo, fue termina medio año después. A finales del año, el Arq. Campos, menciona en sus informes que los postes y cimientos estaban totalmente vaciados para el mes de diciembre, así como los muros, escaleras laterales y la estructura de acero del primer piso concluida. Para 1929, fueron terminados los muros divisorios interiores, los muros perimetrales y la estructura de acero remachada hasta el tercer piso. En marzo de ese mismo año, la construcción del edificio fue interrumpida de manera inesperada, debido al alzamiento armado del General Gonzalo Escobar tras su llegada a Monterrey, así como por el mal clima, esto ocasionó que de manera momentáneamente se detuvieran las actividades del 4 al 19 de marzo. Tras este breve lapso, los trabajos continuaron con la conclusión de la fachada de la calle Zaragoza, mientras que, en el mes de abril, quedó totalmente erigida la estructura, además de continuar con la colocación de mampostería de muros de tabique blanco. Para mayo fue concluido el quinto piso del edificio, los muros de la torre, así como el acabado y decorado de la fachada. En verano fue finalmente terminada la torre del edificio y prosiguieron con las labores al interior del recinto para, finalmente, seguir con el revestimiento final.[4].
Hacia los últimos meses de trabajo, se concentraron las labores en las instalaciones eléctricas, sanitarias, en trabajos de carpintería, cerrajería, mobiliario y la instalación de los elevadores de la marca Otis"). Finalmente, el 11 de diciembre se hizo entrega del edificio, dándose cita en la Plaza de la República el Arq. Jorge María y Campos en representación de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas; el Arq. Manuel Muriel por parte de FYUSA; y Luis G. Mitre, delegado Federal de la Contraloría.[7].