Edificio de la CEPAL
Introducción
El edificio de la Cepal es la sede de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) —organismo dependiente de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)—, ubicada en la comuna de Vitacura, ciudad de Santiago, Chile.[1] Es obra de los arquitectos chilenos Emilio Duhart en colaboración con Christian de Groote, Roberto Goycoolea y Óscar Santelices").[1].
El edificio fue inaugurado como sede de las Naciones Unidas en Chile el 29 de agosto de 1966 por el secretario general U Thant y el presidente de Chile Eduardo Frei Montalva,[2] y es considerado un hito dentro de la arquitectura moderna latinoamericana.[1].
Historia
Antecedentes
El terreno para el nuevo edificio de las Naciones Unidas fue donado por el gobierno de Chile en 1957. Un amplio predio de 4 hectáreas se situaba en el sector oriente de Santiago, en la ribera sur del río Mapocho.
Concurso de anteproyectos
Con el objetivo de seleccionar el diseño del nuevo edificio de Naciones Unidas en Chile, se convocó en 1960 a un concurso público de arquitectura.[3] En las bases de esa convocatoria se exigió que los participantes fueran arquitectos radicados en el país. También se definió que el concurso se realizara en dos etapas, siendo la fase final limitada únicamente a los anteproyectos que fueran seleccionados como finalistas.
Luego de un llamado público y una adecuada publicidad, la convocatoria concitó un gran interés entre los arquitectos chilenos. Se retiraron 180 bases para participar del concurso, aunque solo se recibieron en la primera instancia 40 propuestas de arquitectura para la construcción de la nueva sede. Para evaluarlas se definió un jurado conformado por Raúl Prebisch, quien era en ese entonces el secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina; Ole W. Danielson en representación de Naciones Unidas; el arquitecto brasileño Henrique Mindlin y los arquitectos chilenos Oscar Zacarelli y Sergio Larraín García-Moreno.
Ellos definieron las entradas que pasarían al segundo grado. Ahí fueron seleccionados cuatro anteproyectos que fueron remitidos en la fase final de evaluación a la sede central de Naciones Unidas en Nueva York. La evaluación final fue realizada por el entonces secretario general, Dag Hammarskjöld quien fue asesorado por los arquitectos estadounidenses Philip Johnson y Wallace K. Harrison.