Drenaje subterráneo
Introducción
El drenaje subterráneo, en la agricultura, es la práctica de bajar el nivel freático del agua subterránea (la tabla de agua) en campos agrícolas mediante un sistema de drenaje con el objetivo de promover la producción de los cultivos.[1][2].
Clasificación
La figura muestra una clasificación de sistemas de drenaje dividido en sistemas a nivel de campo (drenaje interno) y nivel de proyecto (drenaje externo).[3].
La función del sistema interno es el control del nivel de agua en el campo y el sistema externo sirve para recibir el agua del sistema interno y transportarlo a la salida.
Los sistemas internos se distinguen en sistemas de drenaje superficial para controlar el nivel de agua por encima de suelo y en sistemas de drenaje subterráneo para controlar el nivel de agua adentro del suelo.
Ambos sistemas internos se dividen en sistemas regulares (sistemas de alivio), que funcionan siempre cuando hay agua drenable, y sistemas controlados que sirven para ejecutar el drenaje temporaralmente solo en momentos deseados con el fin de conservar el agua.
Objetivos
El propósito del drenaje subterráneo es de bajar la profundidad del nivel freático (Figura 1) de modo que no haya interferencia negativa con la labranza del suelo y la producción agrícola (Figura 2). El drenaje se practica en campos agrícolas que originalmente eran demasiado húmedos o que tenían niveles del agua subterránea demasiado elevados para permitir una agricultura rentable. Además, el drenaje puede ser instrumental en el control de la salinidad del suelo, véase suelo salino.
El desarrollo de criterios de drenaje[3] es necesario para establecer una meta para el diseño y manejo del sistema de drenaje en cuanto al mantenimiento de un nivel freático óptimo.
Optimización
La optimización "Optimización (matemática)") de la profundidad del freático se relaciona a los beneficios y los costos del sistema de drenaje (Figura 3). Cuando menos profundo el nivel permisible del freático, menor el costo de sistema a instalar para realizar esa profundidad. Sin embargo, la bajada del freático, que originalmente estaba demasiado superficial, implica efectos colaterales los cuales se deben tomar en cuenta también. Asimismo los costos de mitigación de los impactos ambientales deben incluirse.[3]