Disgregación (Material)
Introducción
La meteorización física/mecánica es la disgregación de las rocas en fragmentos cada vez más pequeños que conservan cada una de las características del material original; el resultado final son muchos fragmentos pequeños procedentes de uno grande.[1] Las principales causas de este proceso son los cambios de temperatura, humedad y actividad biológica. Tras la meteorización física, los fragmentos formados quedan expuestos a la acción de la meteorización química.
Las rocas permanentes a profundidad, dentro de la litosfera y desde luego, elevadas a altas presiones, salen a la superficie y se descomprimen, debido a la pérdida de carga que se transmite a la roca, generando la ruptura de la misma y conservando sus propiedades químicas.
En el lajamiento también consiste en una estructura de losas arqueadas de hasta 10 m de potencia y se considera 0,2 m como espesor mínimo. El lajamiento corta las estructuras del substrato y, por consiguiente, postdata la consolidación de la roca afectada. Se encuentran en la mayoría de los ambientes climáticos.[2].
Crioclastia
También llamado gelivación o gelifracción. Este proceso tiene lugar en zonas periglaciares, cuando debido a su congelación, el agua aumenta su volumen hasta en un 9 % y se hiela en un espacio reducido ejerciendo presión sobre una roca encajante, y dando paso a la rotura de la misma una vez que se supera la resistencia de la tensión.
Termoclastismo
Este tipo de Meteorización física es común en ambiente semiáridos. El calor creado por la radiación solar o el fuego, crea una variación de temperatura de las rocas, y da paso a dilataciones y contracciones que pueden llegar a crear una ruptura de la roca. Cuando la meteorización es causada por la radiación solar, se denomina meteorización por insolación, mientras que si es creada por acción de fuego, se denomina choque térmico.
Hidroclastismo
Las rocas están sometidas a ciclos de humedecimiento y secado, que producen efectos disruptivos. Esta acción desintegradora inducida por el agua crea una desintegración por descamación superficial y fracturación de la roca, comúnmente a lo largo de los planos de fisibilidad "Fisibilidad (geología)") existentes.