Diseño para el Desmontaje (DfD)
Introducción
La ingeniería verde o ecológica hace referencia al diseño de productos y procesos aplicando procesos y productos financieramente y tecnológicamente factibles de una manera que simultáneamente disminuye la cantidad de contaminación que se genera por una fuente, minimiza la exposición a peligros potenciales (incluyendo la reducción de toxicidad y mejoras al uso de la materia y la energía a lo largo de todo el ciclo de vida del producto y de los procesos), así como proteger la salud del ser humano sin renunciar a la eficiencia económica y la viabilidad.[1] Como tal, la ingeniería verde o ecológica, no es en realidad una disciplina de ingeniería en sí misma, sino un marco general de ingeniería para todas las disciplinas de diseño.
Principios
La ingeniería verde (ecológica) se adhiere a nueve principios rectores. Un diseñador debe esforzarse por:.
Enfoque de sistemas
En diferentes grados, todas las disciplinas de ingeniería se dedican a la ingeniería ecológica. Esto incluye diseño sostenible, análisis de ciclo de la vida (LCA), prevención de contaminación, diseño para el entorno (DfE), diseño para el desmontaje (DfD), y diseño para reciclaje (DfR). Como tal, la ingeniería verde es un subconjunto de la ingeniería sostenible. La ingeniería ecológica implica cuatro enfoques básicos para mejorar los procesos y productos para hacerlos más eficientes desde el punto de vista ambiental.[4].
La ingeniería verde aborda el diseño desde una perspectiva sistemática, lo que significa que deben integrarse numerosas disciplinas profesionales. Además de todas las disciplinas de ingeniería, la ingeniería ecológica incluye la planificación del uso del suelo, la arquitectura, la arquitectura del paisaje y otros campos de diseño, así como las ciencias sociales (por ejemplo, para determinar cómo varios grupos de personas utilizan productos y servicios). Los diseñadores siempre se han preocupado por el espacio. Los arquitectos consideran "el sentido del lugar". Los ingenieros ven el mapa del sitio como un conjunto de flujos a través de sus límite Los urbanistas consideran las combinaciones de estos sistemas sobre regiones más grandes, por ejemplo las áreas urbanas. El análisis del ciclo de vida es una importante herramienta de la ingeniería verde, que proporciona una visión holística de la totalidad de un producto, proceso o actividad, que abarca las materias primas, la fabricación, el transporte, la distribución, el uso, el mantenimiento, el reciclado y su desecho. El primer paso en una evaluación del ciclo de vida es reunir datos sobre el flujo de un material a través de una sociedad identificable. Una vez los componentes de dicho flujo son conocidos, se estiman las funciones e impactos importantes de cada paso en la producción, fabricación, uso y recuperación / eliminación. Por lo tanto, en el diseño sostenible, los ingenieros deben optimizar para las variables que dan el mejor rendimiento en marcos temporales.[4].