Otros enfoques analíticos
La Administración en terminología latinoamericana, o la Dirección y Organización en términos españoles, es decir el Management, comprende lo que algunos autores distinguen como Teoría Administrativa: son proposiciones sobre las técnicas administrativas. Definen qué es administrar, cómo se administra y cómo funciona la administración; y Teoría Organizacional: proposiciones que estudian la naturaleza, estructura y funcionamiento de la organización. Definen qué es una organización, cómo es y cómo funciona.[18].
En la E. E. se desarrolla la denominada Teoría de la Economía de la Empresa: que pretende descubrir y aclarar las causas e interdependencias de los fenómenos económicos sociales de la empresa. Para ello desarrollará teorías generales y particulares de finanzas, comercialización, producción, costos, etc., e incorporará la Teoría Organizacional y la Teoría Administrativa, esta última en sus aspectos más teóricos.[20][21][22].
Desde esta perspectiva se plantea que la acción de administrar es propia e innata del Homo Sapiens, siendo esta un producto de la razón humana, es decir, es una capacidad o facultad humana. En uso de la capacidad de administrar el hombre naturalmente hará algún tipo de previsión - plan - organización o autoorganización (de la acción humana a ejecutar, por ej. vender, fabricar, registrar, etc.) - dirección o autodirección (de la acción humana en ejecución) - control (de la acción humana ejecutada) buscando satisfacer alguna necesidad o fin.
Es decir, no podrá haber acción humana económica y organizacional intencional sin uso de la capacitad humana de administración, ambas dimensiones estarán íntimamente ligadas. Dado esto, es lo que menciona Claude S. George sobre que la administración ha sido de difícil detección ya que iba siempre confundida con otras acciones como vender, comprar, registrar, etc.;[23] y en lo público en palabra de Omar Gerrero Orosco iba confundida con las finanzas, lo económico, el derecho.[24].
Debe diferenciarse de las acciones realizadas por otras especies que actuaran por instinto e impulsos biológicos; aunque el ser humano en parte actuará en base a estos impulsos producto de la mente reptil, o cerebro básico, que operará, integrando redes neuronales, como trasfondo de la capacidad humana de administración como manifestación de la razón.
Esta capacidad humana de administración, constituye la universalidad primaria de la administración, y de aquí deriva, luego, la universalidad tecnológica. Implicando que se practica administración no solo en un grupo humano organizado en la economía organizacional, sino que, también, administrará el hombre autosuficiente o aislado realizando auto dirección - organización - control de las multitarea ejecutadas en su economía particular. Sin el uso de la capacidad humana de administración es imposible cualquier acción económica. Aquí se considerarán los aspectos económicos y neuropsicológicos.
Parafraseando a Descartes se podría decir “administro, luego ejecuto”, aunque, también luego, se vaya dando todo en simultáneo en una recursividad.[17] [Nota 4].
Desde esta óptica se plantea que la administración es una construcción del hombre que está vinculada a la cultura, y que es el resultado del esfuerzo evolutivo del género humano para resolver los problemas respecto de la utilización de los recursos y la creación de riqueza.
Se sostiene que es una invención para superar las limitaciones de la actuación individual y las características del entorno. Son creaciones de la cultura, la elección de los mecanismos para adaptar, modificar y controlar los procesos organizacionales a través de las técnicas administrativas.
Se trata de manejar los elementos simbólicos de la realidad (datos e información) dentro de construcciones formadas también por símbolos que representan las funciones"), jerarquías, y las relaciones estructurales de la organización. Por ende, las organizaciones son sistemas artificiales que permiten lograr determinados objetivos.
Aquí la administración se conceptualiza, como la construcción de artefactos simbólicos para resolver la complejidad que representa al hombre el obtener ciertos resultados a partir de insumos humanos y materiales, y satisfacer la producción de bienes y servicios.[18].
En base a estos dos últimos enfoques, se puede hablar de una universalidad primaria y de una universalidad secundaria, de primer y segundo orden, a saber:.
Aquí operará de fondo lo que algunos autores, como Pierre Bourdieu, han denominado Revolución Simbólica"): que es cuando se subvierten las estructuras cognitivas.[25] Esto quiere significar que habrá una administración y Administración (aunque no sea científica) de y para cada revolución o estadio de la humanidad.
Como menciona Konrad Mellerowicz"), al ser sempiternas las necesidades, como la invariable naturaleza humana, también lo es la economía de las explotaciones. Lo que varía es la técnica industrial y el «sistema económico» (Sombart). Las diversas formas de la técnica y los distintos sistemas económicos son fenómenos históricos. La economía de la explotación como organización para asegurar la atención de las necesidades es de todos los tiempos. Existe, por lo tanto, una economía de la explotación propiamente dicha, sin perjuicio de las variaciones de forma, tanto técnicas como de organización económica. La explotación es la ejecución permanente y sistemática de una actividad económica, la realización organizada de una obra, todo lo primitiva o lo complicada que se quiera. Y agrega que, en todo sistema económico existe una economía de la explotación y que la técnica debe ser la misma cualquiera sea el sistema que impere, y que siempre existirá dentro de determinados límites una sola clase de técnica a emplear (tanto fabril como administrativa) que corresponderá al estado de desenvolvimiento técnico de la época.[26] En mismo sentido Pinazo Hernandis cita, la administración es de todos los tiempos y de todas las sociedades. El hecho de administrar es tan antiguo como la existencia de los gobiernos; pero la ciencia de la administración es muy moderna.[27].