Difractómetros
Introducción
El difractómetro es un instrumento utilizado para medir la difracción de un haz de radiación incidente sobre una muestra de un material. Los difractómetros se emplean para los experimentos de difracción de rayos X y difracción de neutrones.
Los primeros difractómetros utilizaban una placa fotográfica sensible a los rayos X y constaban de un tubo y soportes para la muestra y la placa. El conjunto de aparatos se rodeaba de una caja o carcasa como protección contra la radiación, por lo que a veces se usa el término «cámara». Los difractómetros modernos están controlados remotamente por ordenador y cuentan con elementos ópticos, como monocromadores, goniómetros para una orientación precisa de la muestra respecto al haz incidente y detectores digitales.[1].
Fuentes de radiación
Contenido
La radiación normalmente empleada en los difractómetros tiene una longitud de onda del orden de 10 m, el mismo orden de magnitud que la distancias interatómicas en los sólidos.
Fuentes de rayos X
La fuente de rayos X suele ser bien un tubo de rayos X o radiación sincrotrón emitida por aceleradores de partículas. En los tubos de rayos X, se aplica un voltaje para acelerar un haz de electrones producidos por calentamiento de un filamento de wolframio —el cátodo—. Los electrones acelerados colisionan contra un material metálico —el ánodo— y ceden su energía al material, que emite rayos X mediante dos procesos: Por un lado, los electrones experimentan una desaceleración y emiten radiación de Bremsstrahlung de espectro continuo, es decir, compuesta de múltiples longitudes de onda.[2] Por otro lado, los electrones del ánodo pueden absorber la energía impartida por el haz de electrones para escapar a la atracción del núcleo y abandonar su nivel atómico; los electrones de niveles de energía superiores ocupan el nivel vacío, emitiendo fluorescencia o emisión característica de energía igual a la diferencia entre los dos niveles atómicos. Para los experimentos de difracción es preferible la radiación monocromática correspondiente a la emisión característica del ánodo, aislada mediante el empleo de filtros de metal o de monocromadores para absorber las longitudes de onda no deseadas.[3] La radiación sincrotrón se obtiene cuando un haz de partículas cargadas, generalmente electrones, aceleradas hasta alcanzar una velocidad cercana a la de la luz, es desviado de su trayectoria por medio de un campo magnético. Las fuentes de radiación sincrotrón emiten rayos X mucho más intensos que los generados por los tubos y son necesarias para mejorar la calidad de la difracción en ciertos experimentos.