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Las causas de deterioro de los pictogramas son:.
• - La vegetación ubicada en la parte superior de las piedras, genera deterioros físicos, químicos y biológicos sobre el sustrato. El crecimiento de raíces al cabo del tiempo, fractura la piedra. La descomposición de material orgánico afecta el sustrato pétreo y se pone en riesgo el arte rupestre.
• - Hongos y líquenes proliferan en presencia de humedad, proporcionada por la capa vegetal antes mencionada, cubren las pinturas y sirven como sustrato orgánico para nueva vegetación, con las consecuencias ya nombradas. Escurrimientos causado por el arrastre del agua lluvia de tierra y material orgánico, paulatinamente deposita sobre la piedra una capa de material que limita la lectura de las pictografías.
• - Las eflorescencias salinas (depósitos de sales), dan lugar a halos blanquecinos, que se depositan en la superficie de la piedra, tras un proceso de infiltración, capilaridad y perdida de agua de cristalización. Estas dificultan la lectura y provocan a futuro por endurecimiento, exfoliaciones y desprendimientos con la consecuente perdida de las pictografías. Es causada tanto por acción natural del escurrimiento de agua, como por la práctica común de humedecer los pictogramas para hacerlos visibles.
• - Excrementos de aves depositadas ya que naturalmente los abrigos rocosos ofrecen refugio a diversas especies de aves que dejan excrementos, que al descomponerse, deterioran física y químicamente la roca.
• - La exfoliación, presente en la capa más superficial de la piedra, causada por la expansión de agua intersticial, sometida a bajas temperaturas, comunes en el lugar. Este es un deterioro común a todas las piedras del parque y no obedece a una época específica, ya que se encuentra pintura rupestre sobre superficies previamente exfoliadas. También se evidencian alteraciones mucho más recientes, acentuadas por el cambio brusco de temperatura producido por las fogatas encendidas los fines de semana durante cerca de 30 años (calores intensos de hogueras por espacio de 5 o 6 horas diarias, con temperaturas entre 50 y 80 °C durante el día, que pueden bajar hasta -5 °C en las madrugadas, con humedades relativas entre el 60 y 80%), genera un choque térmico que rompe la piedra. Por esta razón a partir del año 2007 se prohibió la práctica de fogatas al interior del parque.
Vandalismo
El vandalismo del que han sido objeto los pictogramas del Parque, es la principal y más agresiva causa de deterioro. Las fuentes naturales si bien inciden en su conservación, no presentan un efecto tan fuerte sobre la lectura de los conjuntos, ya que han estado expuestos a estas durante toda su historia y solo hasta hace 60 años han sufrido deterioro acelerado.
Las marcas e inscripciones, son quizá la mayor alteración de la pintura rupestre y de hecho la más agresiva. Hechas con diferentes materiales que van desde rayados con objetos corto punzantes, hasta aerosol, pasando por marcador, vinilos, tiza, pinturas acrílicas entre otras. Las incisiones comprometen la superficie rayada y las pinturas, son hechas con navajas o vidrios rotos muy abundantes en el lugar. Como resultado de la práctica permisiva de hacer fogatas e el sector, los depósitos de hollín se ha depositado humo sobre las piedras.
Menos evidentes que el aerosol, pero no menos deteriorantes, las incisiones comprometen la superficie rayada y las pinturas rupestres. Hechas con navajas o vidrios rotos muy abundantes en el lugar. Gracias a la práctica de asados permitida hasta junio de 2007, abunda en el parque carbón utilizado para hacer inscripciones. Son alteraciones menos agresivas que las anteriores.
Marcas hechas con elementos escolares como tiza, resaltadores, crayolas, bolígrafos, corrector líquido, lápiz, pintura para tela, pinturas a base de agua o aceite, genera alteraciones muy visibles y señal del vandalismo deliberado, puesto que estos materiales deben ser ingresados intencionalmente al interior del parque. Su aplicación es diversa (brochas, goteros, palos, dedos).
También existen materiales agregados, entre los que encontramos barro, que fue aplicado hace relativamente poco tiempo, puesto que el parque fue destinado como locación para grabaciones y adaptado por los equipos de producción que cubrieron las piedras con barro, este penetra profundamente cubriendo el arte rupestre. Adicionalmente al quedar zonas relativamente «limpias», los vándalos encuentran superficies ideales para hacer grafitis, agravando el problema. Los producidos con aerosol son las más visibles por su contraste de color, ocupan mayor área, son unas de las más agresivas ya que al ser aplicadas a presión, penetran profundamente en la piedra.
Seguramente con el propósito de robar las pictografías, las piedras son objeto de agresiones físicas intencionadas. Paradójicamente los terrenos del parque fueron expropiados, porque eran explotados como canteras, lo que pudo destruir piedras completas con pictografías. Sin embargo, esta práctica se creía común hasta la segunda mitad de la década de 1980, sin embargo en los meses de febrero y marzo de 2012, varias piedras ubicadas en los linderos del parque fueron dinamitadas para comercializar la piedra para la construcción de viviendas de lujo.[3].
• - Ávila Rodríguez, F., & García Daza, N. (1983). Parque Arqueológico Nacional las Piedras de Tunja, Universidad Libre de Colombia, Facultad de Ciencias.
• - Botiva Contreras, Á. M (2007). Registro del estado actual de las pinturas rupestres del Parque Arqueológico de Facatativá. Bogotá, d. c.: ICANH Grupo de Patrimonio Arqueológico y Antropológico.
• - Botiva Contreras, Á. & Arguello, Pedro María (2007). Estado actual de las pinturas rupestres del Parque Arqueológico de Facatativá. Bogotá, d. c. : ICANH.
• - Helmens, Karin F. (1991). Neogene-Quaternary Geology of the High Plain of Bogotá, Eastern Cordillera, Colombia (Stratigraphy, Paleoenvironments and Landscape Evolution). Disertationes Botanicae, Band 163. Pp 71.
• - Martínez Celis. D.& Botiva Contreras, Á. (2004). Manual de arte rupertre de Cundinamarca, segunda edición. Bogotá d. c. : ICANH, Secretaría de Cultura de Cundinamarca.
• - Martínez Celis, D. (2005), Parque arqueológico de Facatativá, mapa interactivo con referencias fotográficas.
• - Nuñez Jiménez, A. (1959). Facatativá, santuario de la rana. Andes Orientales de Colombia. La Habana: Universidad Central de las Villas.
• - Rodríguez Cuenca, J. V. (2023). Tras las huellas de los chibchas de los Andes orientales de Colombia. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Humanas, Departamento de Historia.
• - Rodríguez Cuenca, J. V. (Ed.). (2015). El Parque Arqueológico de Facatativá: Proceso de recuperación y conservación de la memoria de sus antiguos habitantes. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Artes, Centro de Extensión Académica – CEA; Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR.
• - PARQUE ARQUEOLÓGICO DE FACATATIVÁ-COLPARQUES.
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