Detección de fugas
Introducción
Una fuga de gas o un escape de gas es una corriente de gas que se escapa desde una tubería u otra estructura hacia otra cualquier área donde el gas no debería estar presente.[1].
Es sumamente peligrosa, pues puede convertirse poco a poco en una concentración explosiva de gas, de consecuencias graves si aparece fuego,[2]así como matar a la vegetación alrededor, y liberar gases quemadero o invernadero a la atmósfera.
Puede ocurrir en varios contextos: el hogar, en instalaciones industriales, en la red de distribución de gas natural, y en campos de extracción de gas, entre otros.
Reacciones en caso de fuga de gas
El gas fuera de sitio podría ser tóxico, pero también podría ser inflamable y ocasionar graves desastres ante la presencia de fuego. Lo más frecuente es que sea inflamable, por lo que, ante la duda, tendrá que ser considerado inflamable y serán iniciadas las reacciones siguientes:.
Detección de la fuga de gas.
Las fugas de gas[3] en una instalación son detectadas habitualmente por el olor (pues los gases inflamables son mezclados con alguna sustancia que les dé olor característico a gas). Otras posibles maneras de detectarlas son escuchar sonidos de soplo o silbido (si los hay), y leer los datos de su contador. También existen detectores de fugas de gas. Si hay allí una cocina de gas, el apagar sus quemadores (los hornillos, hornallas, hornillas o fuegos) permite comprobar mejor si existe una fuga de gas. No perder demasiado tiempo dudando de si hay fuga de gas o de dónde viene. Ante la duda, tendrá que ser considerado que hay fuga de gas.
Reacciones a la fuga de gas.
En caso de sospecha de que hay un escape de gas, o una cantidad acumulada de gas:.
Historia
Las filtraciones o fugas gasistas catastróficas, han sido bien reconocidas como problema, pero los efectos más sutiles de fugas crónicas de baja intensidad son más difíciles de ser reconocidas como un problema.
Algunos de los más graves incidentes de fugas de gas en el mundo son:.