Dellekamp/Schleich
Introducción
Los Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes, mejor conocidos como Pilares, es un programa público de centros comunitarios en la Ciudad de México que ofrecen actividades culturales, deportivas y educativas de manera gratuita, enfocándose especialmente en zonas de alta marginación. En 2021, recibió el Premio Construir Igualdad que entrega el Centro Internacional para la Promoción de los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.
Historia
En 2016, durante la administración de Claudia Sheinbaum en la alcaldía de Tlalpan, se implementó el programa «Asesorías Educativas presenciales y en línea en Cibercentros de Aprendizaje con jóvenes Tlalpan 2016» para combatir el rezago educativo. Este programa ofrecía a personas de todas las edades la posibilidad de concluir la educación primaria, secundaria o preparatoria de forma gratuita y en línea. 3600 estudiantes, en su mayoría mujeres jóvenes entre 15 y 29 años, se beneficiaron del programa.[1][2].
En 2017, el programa cambió su nombre a «Ciberescuelas 2017» y se equipó con aulas, mobiliario y computadoras con acceso a internet gratuito. Los estudiantes también contaban con el acompañamiento de un monitor que les brindaba ayuda en el proceso de aprendizaje y la finalización de sus estudios. Gracias a estas mejoras, se logró atender a un mayor número de personas, cerca de 5800 estudiantes, con una proporción del 59% de mujeres y el 41% de hombres, todos ellos entre 15 y 29 años.[3].
En 2018, durante la transición a la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum presentó el programa Puntos de Innovación, Libertad, Arte, Educación y Saberes (Pilares) como una evolución del proyecto de ciberescuelas. El objetivo era establecer 300 centros en las 16 demarcaciones de la entidad para fomentar la educación, la cultura y el deporte, especialmente en zonas marginadas.[4].
La construcción de los Pilares comenzó en diciembre de 2018. Se planeó la apertura de 150 centros en 2019 y otros 150 en 2020. Estos espacios se construyeron en las zonas más vulnerables de la ciudad para fortalecer el tejido social, prevenir la violencia y garantizar el derecho a la educación y la cultura. Se crearon brigadas informativas para dar a conocer estos nuevos espacios a la comunidad.