La estructura es una abstracción para describir el armazón que configura el pliegue, pero raramente un anticlinal se ajusta por completo a la descripción teórica de la estructura, conservando todos sus estratos y sin alteraciones significativas en ellos. Solamente en el caso excepcionales como sucede con los pliegues que fueron fosilizados recién formados y están siendo exhumados ahora por la erosión, podemos encontrar esta situación, entonces decimos que es un pliegue original. Pero lo normal es encontrar anticlinales afectados por procesos erosivos que han perdido parte de sus materiales e incluso han podido ser abiertos, desventrados, para ofrecer una imagen inversa de la disposición estructural.
Por eso, cuando los pliegues están conformes con la estructura y presentan con pocos retoques la disposición que la estructura asigna al relieve, suele hablarse de ellos como originales. Cuando los retoques son mayores, pero siguen manteniendo los rasgos que la estructura proporciona al relieve, algunos autores hablan de casi-original o, en términos latino penioriginal. Cuando un pliegue anticlinal ha perdido sus estratos superiores pero los existentes en niveles inferiores expresan la geometría y la forma topográfica original, el anticlinal es conforme con la estructura, decimos entonces que es un anticlinal derivado. Cuando el anticlinal ha sido desmantelado, sus estratos no dibujan la charnela que ha desaparecido y la forma topográfica no responde a la estructura, el anticlinal es no conforme y presenta un relieve invertido. No obstante en todos estos casos la estructura anticlinal determina la forma del relieve por eso se habla de relieve estructural. Las formas de relieve que puede presentar la estructura anticlinal son:.
• - Bóveda anticlinal conforme, con forma de lomo cerrado por una capa rígida que constituye la bóveda. El tipo más común es el que aparece en el estilo de relieve jurásico (porque caracteriza la región del Jura&action=edit&redlink=1 "Jura (coordillera) (aún no redactado)")) y ha servido para proporcionar la nomenclatura de las principales características de estos pliegues. Así el lomo anticlinal se denomina mont, el cual puede estar cortado, perpendicularmente a su eje por una cluse (en español puede traducirse por hoz; aunque, reconocido el nombre científico es preferible pronunciar «cluse» que «clis»), si bien conviene tener en cuenta que el corte no siempre resulta perfectamente perpendicular, sino que puede ser oblicuo o sinuoso pero siempre transversal al pliegue. Sobre los flancos pueden instalarse arroyos cataclinales, que descienden siguiendo el buzamiento, son los ruz, que acaban conformando los estratos del flanco en facetas triangulares o arcadas, los Chevrons, (que en castellano se ha traducido de diversos modos: gallones, crestones...). Es frecuente que alguna de las capas externas, más resistentes, eliminadas en la charnela, se mantengan en el flanco, formando crestas, que se adosan al lomo anticlinal. Cuando en el flanco alternan materiales de distinta competencia "Competencia (geología)"), estas crestas quedan separadas del lomo anticlinal o bien unas de otras por depresiones paralelas al eje del pliegue, son las depresiones ortoclinales. Depresiones que también, aunque sin una continuidad tan neta, pueden aparecer tras las arcadas de los chevrons. Las bóvedas anticlinales pueden aparecer, sin embargo, en muchos otros tipos de relieves, bien sean apalachanos, pliegues exhumados, estilos complejos, etc.
• - Anticlinal no conforme, invertido, formando una depresión en el área correspondiente al núcleo, dominada por crestas formadas en los flancos. En el estilo jurásico se denomina combe. Para que exista combe, el núcleo del anticlinal debe estar constituido por materiales menos competentes "Competencia (geología)") que los externos. Así, bien sea porque las fracturas de la charnela posibilitan un rápido ataque, bien sea a causa del encajamiento de ruz que alcanza el núcleo, bien porque una eyección diapírica ha reventado el pliegue, por ataque desde una cluse, o porque la charnela ha sido eliminada a medida que el pliegue se formaba, la erosión ha progresado en el núcleo, respetando los flancos que quedan conformados en crestas. En el caso de que en los flancos aparezcan estratos de diferente consistencia, entre las crestas formadas en los materiales más competentes, aparecen depresiones ortoclinales,. Como en el caso anterior el anticlinal invertido puede aparecer en diversos estilos de pliegues. Es normal en el estilo apalachense y lo habitual en los estilos invertidos.
• - Combe anular, Cuando un anticlinal ha sido desmantelado, abierto en combe, pero un estrato resistente en el núcleo del pliegue reproduce el lomo anticlinal, forma un anticlinal derivado, que se levanta sobre una depresión ortoclinal que lo circunda, y dominado por las crestas de los flancos, o de sinclinales colgados que lo encuadran. Es frecuente en los relieves de plegamiento invertidos.
• - Anticlinales arrasados. Es el caso extremo de que el anticlinal haya sido arrasado por una superficie de erosión, sobre la que posteriormente actúan nuevos procesos de desmantelamiento que ponen en valor las capas más resistentes y se encajan en las depresiones. Se forma así un relieves de crestas concéntricas, separadas por depresiones. Esta forma es característica de los relieves apalachenses").