Cubierta a Cuatro Aguas
Introducción
Un tejado a cuatro aguas[1] o techo a cuatro aguas, es un tipo de cubierta "Cubierta (construcción)") que dispone de una vertiente por cada pared de fachada, generalmente con una pendiente bastante suave. Por lo tanto, carece de hastiales, es decir, de sectores triangulares de las paredes que separan vertientes del techo, propios de los tejados a dos aguas.
Construcción
Los techos a cuatro aguas son más difíciles de construir que los tejados a dos aguas, y requieren emplear armazones de soporte más complejos, aunque se pueden adaptar a una amplia variedad de formas en planta. Cada cumbrera coincide con el eje de simetría más largo del rectángulo del edificio situado por debajo de ella. Están formados por la intersección de los distintos planos que se levantan desde la fascia, configurando caras con forma triangular, trapecial o el resultado de sumarlas o restarlas entre sí.
Las vigas principales de la cubierta del edificio que se elevan desde la fascia hasta la cumbrera, se denominan pares[3] (o parejas); mientras que las vigas que conectan la fascia con las líneas de intersección de dos vertientes (líneas denominadas limahoyas[4] cuando los dos planos forman una concavidad, y limatesas[5] en caso contrario) reciben el nombre de cabrios.[6] Tanto las parejas como los cabrios pueden estar truncados, en función de cómo estén dispuestos con respecto a las limatesas y las limahoyas.
La inclinación de los planos que forman las vertientes (su pendiente) puede adoptar valores muy distintos, en función del clima, de criterios estéticos, o de la necesidad de aprovechar o no el espacio situado bajo la cubierta en la última planta.
Utilización
En la arquitectura de viviendas familiares modernas, los techos a cuatro aguas se ven comúnmente en los bungalós y en los chalets, y han sido parte integral de estilos como el American Foursquare").[7] Sin embargo, se han utilizado en muchos estilos de arquitectura y en una amplia gama de estructuras.