Crystal Palace (1851)
Introducción
The Crystal Palace (El Palacio de Cristal) fue una edificación de hierro fundido y cristal construida en el Hyde Park, en Londres (Inglaterra), con motivo de la Gran Exposición mundial de 1851. Su planta "Planta (arquitectura)"), formada por la nave "Nave (arquitectura)") principal y unas galerías longitudinales, medía 563,25 m x 124,35 m.[1].
Después de la exposición, el edificio fue trasladado a un distrito contiguo en el sur de Londres donde permaneció desde 1854 hasta su destrucción en un incendio el 30 de noviembre de 1936.
El edificio
El edificio fue diseñado por Joseph Paxton en 1851.[2] Entre el 1 de mayo y el 11 de octubre de 1851, albergó la Gran Exposición Mundial en Londres. El concepto sobre el que se basa el proyecto está directamente influenciado por la amplia experiencia que poseía Joseph Paxton como diseñador y constructor de invernaderos. La estructura de hierro y cristal de esta construcción, parecía flotar en el aire a ojos de los espectadores. Se trataba de una estructura gigantesca como pocas en aquel entonces y parecía estar constantemente al borde del colapso debido a su esbelta estructura. Sin embargo se trataba de un edificio para demostrar poder, la última tecnología del imperio.
Compuesto por una enorme galería abierta que corría a lo largo del eje principal, con alas que se extendían a ambos lados. El espacio principal de exhibición tenía dos pisos de altura. La mayor parte del edificio tenía un techo de perfil plano, excepto el crucero central, que estaba cubierto por un techo de bóveda de cañón de 22 m de ancho que se elevaba a 51 m de altura en la parte superior del arco "Arco (arquitectura)").[3].
Paisaje
La obra se edificó sobre Hyde Park, Londres, considerado uno de los cuatro parques reales de Reino Unido. Es el más grande con 1.420.000 m², y constituye un gran pulmón de la ciudad.
Joseph Paxton, quien diseño el Palacio, empleó sus conocimientos como reconocido jardinero de lujosos jardines, y optó por buscar generar un fuerte vínculo entre la obra y el paisaje que lo rodeaba.
El invernadero destinado a conservar las temperaturas de confort para las personas; logró, además, dada su transparencia, alcanzar cierta apertura hacia el exterior. Las fachadas vidriadas permitieron las visuales hacia el parque; pero desde el exterior, el palacio conservo su privacidad al reflejarse el sol sobre los vidrios, evitando las transparencias del material y dando una sensación de mayor extensión del parque.
