Costo de Intereses (Financieros)
Introducción
En economía, la tasa de interés o tipo de interés es el porcentaje que expresa el costo del dinero o el rendimiento del capital financiero durante un período determinado. Representa la cantidad que se paga o se recibe por el uso de una unidad monetaria en una unidad de tiempo, generalmente un año.[1][2].
Desde el punto de vista financiero, la tasa de interés refleja el precio que se paga por obtener crédito o, inversamente, la rentabilidad que obtiene quien presta o invierte capital. En términos macroeconómicos, constituye una herramienta fundamental de la política monetaria, ya que influye sobre el nivel de inversión, consumo, inflación y crecimiento económico.[3].
Aspectos históricos sobre el cobro de intereses
Contenido
Históricamente el cobro de intereses estaba considerado ilícito") o injusto y pecaminoso. Sin embargo este punto de vista ha ido cambiando hasta llegar a considerarse habitual e incluso virtuoso en la actualidad.
Deuda e interés en las religiones abrahámicas
En la tradición de las religiones abrahámicas (judaísmo, cristianismo e islam[4]), el cobro de intereses por una deuda es un pecado cuyo culpable es el banquero que presta con interés y usura, no el deudor que ha necesitado pedir un préstamo. Según desarrolla González Faus (2012) a partir de los apuntes de Walter Benjamin, el rico ya habría cubierto sus necesidades, el resto de su dinero ya no es suyo y es él quien está en la obligación (deuda) de devolverlo. La tradición judeocristiana recoge con claridad las medidas bíblicas sobre el interés y caducidad de las deudas. Desde este punto de vista, el capitalismo es una religión culpabilizadora basada en la deuda, cuyo culpable es el deudor.[5] González Faus plantea que la explicación más razonable de la crisis del cristianismo en el mundo rico es la idolatría del capitalismo, y no la laicidad de la que están tan preocupados los responsables eclesiásticos.[6][7].