Cortinas y Persianas
Introducción
Una persiana es un elemento mecánico que se coloca en el exterior o interior de un balcón o ventana para regular el paso de la luz y el control de la intimidad.[1] Las persianas pueden fabricarse de diferentes materiales si bien el plástico PVC y el aluminio son los más populares por su ligereza y resistencia al deterioro. La persiana presenta un doble movimiento de apertura y cierre que se manifiesta por lo general en una acción de subida y bajada. El sistema más habitual consiste en enrollarla para recogerla en un tambor superior y desenrollarla para desplegarla. Para ello, la persiana se compone de listones que se pliegan o enrollan en el caso de las persianas enrollables.
Etimología
El origen de la palabra "persiana", viene del francés persienne, que, al igual que en español, significa habitante de Persia, a raíz de que en el siglo se decía que éstas provenían precisamente de esa región. En la antigüedad, su función era cubierta por los postigos.
Las primeras persianas venecianas fueron introducidas por Hunter Douglas sobre 1946.
Componentes
Mecanismos de accionamiento
Los mecanismos más habituales para mover una persiana son:.
Puente térmico y sonoro
Las persianas exteriores (especialmente los cajones de las persianas enrollables), son grandes puentes térmicos y sonoros, que facilitan la entrada del frío, calor y ruido a la vivienda, por lo que resulta necesario usar cajones o láminas aislantes.
Tipos
Contenido
Los grandes tipos son las exteriores y las interiores a la ventana.
Las exteriores tienen la ventaja de que protegen el cristal cuando llueve, evitando así el tener que limpiarlo . Como desventaja se encuentra que son puentes térmicos, por lo que necesitan aislarse o a veces suelen sustituirse por contraventanas.