Corredores de movilidad segura
Introducción
La pirámide o jerarquía de la movilidad es una estrategia de planificación urbana que establece una jerarquía de preferencia entre los diferentes modos de transporte que coexisten en las ciudades. Su objetivo principal es promover la equidad y sostenibilidad en el espacio público, dando prioridad a las personas usuarias más vulnerables y a aquellos medios de transporte que son más eficientes, sostenibles y menos dañinos para el medio ambiente. El enfoque es poner en primer lugar a las personas peatonas y ciclistas, seguidos del transporte público, y dejando al final los automóviles privados. [1].
Estructura de la Pirámide
La pirámide de movilidad se presenta generalmente como una pirámide invertida, donde en la parte superior se encuentran los modos de transporte más vulnerables y menos contaminantes, y en la base, los modos de transporte que generan más externalidades negativas, como la congestión vehicular y la contaminación.[2] La jerarquía,[3] comúnmente, sigue este orden:.
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- Peatones: las personas que se desplazan a pie y en silla de ruedas, incluyendo a personas con discapacidad, adultas mayores, infancias y sus cuidadoras. Son considerados los usuarios más vulnerables del espacio público y, por tanto, ocupan el lugar más alto en la jerarquía.[4].
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- Ciclistas: las bicicletas representan un medio de transporte eficiente y sostenible que, además de no emitir contaminantes, ocupa poco espacio en comparación con otros vehículos motorizados.[2].
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- Transporte público: buses, trenes, tranvías y otros medios de transporte público son priorizados por su capacidad de mover a grandes cantidades de personas de manera más eficiente y con menos impacto ambiental que los automóviles privados.[2].
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- Transporte de carga: los vehículos de carga, esenciales para la distribución de bienes, ocupan un lugar importante en la jerarquía, aunque deben ser regulados para minimizar su impacto en la circulación y el medio ambiente.[2].
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- Automóviles y motocicletas privados: en la base de la pirámide se encuentran los automóviles y las motocicletas, que, aunque son medios de transporte muy extendidos, generan la mayor cantidad de emisiones contaminantes, consumen más espacio en las vialidades y son menos eficientes en cuanto a ocupación.[2].