Coronación
Introducción
En la construcción de edificios, la coronación (conocido en ocasiones por los términos ingleses topping out o topping off) es un rito de constructores") que consiste en marcar la finalización de la estructura de un edificio colocando una bandera, rama o árbol decorado con flores y cintas en la cima de la estructura. Esta tradición está todavía viva en varios países de Europa y en los Estados Unidos, pero ha caído en desuso en otros países. Se dice que un edificio está coronado cuando se ha alcanzado su altura arquitectónica máxima, es decir, se ha construido la última planta, pero todavía sigue en construcción a falta de la instalación de otros elementos.
Actualmente, esta ceremonia se convierte a menudo en un evento mediático por objetivos de relaciones públicas.[1] Tras la coronación de un edificio, pueden quedar muchos elementos para completar la construcción, como la fachada, la finalización del interior y la mayor parte de los sistemas mecánicos, eléctricos y de fontanería.
Historia
La práctica de «coronar» un nuevo edificio se remonta al antiguo rito religioso escandinavo de colocar un árbol en la cima de un edificio nuevo para apaciguar los espíritus de los árboles talados en su construcción.[2] Durante mucho tiempo se utilizó sobre todo en edificios de estructura de madera").[3] Se extendió primero a Inglaterra y el resto del Norte de Europa, y posteriormente a América.
El rito consiste en colocar una bandera, en el caso de España, o un árbol o rama frondosa en la viga superior, sea de madera o de hierro, a veces con banderas y serpentinas atadas a él, en el caso de otros países de Europa. A menudo, se bebe un brindis o se invita a una comida a los trabajadores. En la construcción de albañilería, el rito celebra la puesta en obra del último bloque o ladrillo.
En algunos casos, el evento de coronación se celebra en un punto intermedio, como cuando se seca el techo.[4].
La práctica sigue siendo común en España, en el Reino Unido y en algunos países de la Commonwealth como Australia[5] y Canadá,[6] así como en Alemania, Austria, Islandia, República Checa, Eslovaquia, Polonia y los Estados Unidos, donde la última viga de un rascacielos se pinta de blanco y es firmada por todos los trabajadores.