Coordinación de proyectos
Introducción
En administración de empresas, la gestión de proyectos es la disciplina que estudia el planeamiento, la organización, la motivación y el control de los recursos con el propósito de alcanzar uno o varios objetivos. Un proyecto es un emprendimiento temporal diseñado a producir un único producto, servicio o resultado[1] con un principio y un final definidos (normalmente limitado en tiempo, en costos y/o entregables), que es emprendido para alcanzar objetivos únicos[2] y que dará lugar a un cambio positivo o agregará valor.
La naturaleza temporal de los proyectos se contrapone con las operaciones normales de cualquier organización,[3] las cuales son actividades funcionales repetitivas, permanentes o semi-permantentes que hacen a los productos o al servicio. En la práctica, la gestión de estos dos sistemas suelen ser muy distintos, y requieren el desarrollo de habilidades técnicas y gestión de estrategias diferentes.
El primer desafío para la gestión de proyectos es alcanzar la meta del proyecto,[4] y los objetivos dentro de las limitantes conocidas.[5] Las limitantes o restricciones primarias son el alcance "Alcance (gestión de proyectos)"), el tiempo, la calidad y el presupuesto. El desafío secundario, y el más ambicioso de todos, es optimizar la asignación de recursos de las entradas necesarias e integrarlas para alcanzar los objetivos predefinidos. Existen muchas más limitantes que dependen de la naturaleza del proyecto, de seguridad, relacionadas con el medio ambiente, relacionados con la oportunidad de negocio y otras muchas de tipo estratégico de compañía.
El éxito de un proyecto se corresponde con la consecución de los objetivos de alcance, plazos, coste y calidad mediante una gestión integrada de los mismos.[6].
En gestión de proyectos, el retorno del tiempo invertido (ROTI) es una métrica para evaluar la eficiencia de la ejecución del proyecto. Los proyectos a menudo operan bajo restricciones temporales, lo que convierte al tiempo en un recurso valioso. Prácticas de gestión de proyectos eficaces, como la definición clara de objetivos, la planificación rigurosa y las metodologías ágiles, maximizan el ROTI al asegurar que el tiempo empleado conduzca a resultados exitosos. Monitorear el ROTI permite a los gestores de proyectos reasignar el tiempo para mejorar el rendimiento general del proyecto.
Historia
Hasta 1900 los proyectos de ingeniería civil eran gestionados por arquitectos creativos, ingenieros y maestros mayores de obra, por ejemplo Vitruvius (siglo AC), Christopher Wren (1632–1723), Thomas Telford (1757–1834) e Isambard Kingdom Brunel (1806–1859).[7] Fue en los años 1950 que las organizaciones comenzaron a aplicar en forma sistemática herramientas y técnicas de administración de proyectos a proyectos de ingeniería muy complejos.[8].