Cauce
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El cauce o lecho de un río es el canal natural por el que circulan las aguas del mismo. En su análisis intervienen dos características principales: perfil transversal, es decir, el perfil que indicaría el fondo del cauce entre una orilla y otra; y perfil longitudinal, que es el que indica el thalweg o vaguada "Vaguada (geomorfología)") (la parte más profunda del cauce) desde el nacimiento del río hasta su desembocadura.
Perfil transversal
El perfil transversal típico del cauce de un río forma una depresión cóncava con la parte más profunda donde la corriente del río es más fuerte: si el tramo donde se mueve el río es recto, la parte más profunda tenderá a quedar en la parte central de la corriente. Sin embargo, esta situación o concepción teórica sólo se presenta en condiciones ideales que suelen modificarse por numerosos factores como son, principalmente, la pendiente (si es muy escasa tiende a producir meandros, tanto libres o divagantes como ensanchados o encajados, con lo cual se desplaza el centro de la corriente hacia la orilla cóncava por la fuerza centrífuga de la corriente de agua) y el caudal: si el río está crecido, es decir, cuando lleva mucho volumen de agua, la corriente es bastante fuerte y puede realizar un trabajo erosivo muy intenso tanto en las orillas como "limpiando" el fondo, aunque la pendiente no se haya modificado. Además, en ríos caudalosos (como puede verse en la cuenca del Orinoco) la superficie del agua presenta un fuerte abombamiento donde la corriente es más rápida lo cual da origen, a su vez, a una serie de vórtices o remolinos girando en sentido horario hacia la orilla derecha y antihorario en la izquierda. Esta razón fue el motivo por el que los antiguos puentes construidos en la Edad Antigua en el territorio del Imperio Romano se hicieran aumentando el nivel sobre el agua en la parte donde la corriente es mayor, por lo general en la parte central del río. En cambio, los ríos donde los puentes tienen un tablero más o menos horizontal pueden tener daños y hasta derrumbes en su parte central durante las grandes riadas, como sucedió durante la gran riada del Turia en Valencia durante octubre de 1957.
Así, este abombamiento en la parte de la superficie del agua donde ésta tiene más velocidad (como puede verse en las crecidas de los ríos) genera una serie de vórtices o remolinos que se producen principalmente en la orilla izquierda en el hemisferio norte y derecha en el hemisferio sur, también debido a la desviación producida por el movimiento de rotación terrestre. Por último, la diferencia en la dinámica fluvial que introduce el movimiento de rotación terrestre sobre las orillas de los ríos es muy grande en la zona intertropical donde puede llegar a ser bastante perceptible: recordemos que algunos de estos ríos, como sucede con el Orinoco y mucho más con el Amazonas, son muy anchos y ello crea una diferencia notoria a la hora de evaluar la influencia del efecto de Coriolis sobre la propia corriente fluvial. Entre Barrancas del Orinoco, en la orilla izquierda de este río y Piacoa"), en la orilla derecha, poblaciones ubicadas en el punto donde se abre el Delta del Orinoco, hay unos 20 km de distancia y ello es en parte responsable de que este delta sea una especie de combinación entre delta y estuario, como se indica en el artículo sobre la cuenca del Orinoco: la Boca Grande o de Navíos, hacia el sur, presenta un amplio estuario por el que sube directamente la corriente de deriva litoral (continuación de la corriente ecuatorial del norte) reforzada por las mareas que, aunque tienen aquí una escasa amplitud, ayudan a limpiar el cauce durante el bajamar o reflujo. Algo totalmente distinto sucede en el resto de los ríos, "caños" o brazos que forman el Delta del Orinoco como son el Araguaimujo, Macareo"), Mariusa, Mánamo y otros. En estos brazos, la corriente litoral incide de manera oblicua a los ríos y frena sus aguas, desviando la desembocadura hacia la izquierda y obligando a depositar los sedimentos que acarrean por la oposición de las aguas marinas. También se producen mareas (aunque no tan importantes como en las zonas templadas), pero la acción de la corriente litoral se ejerce, continuamente, en forma casi paralela a dichos brazos del Orinoco, con lo que más que ayudar a limpiar los cauces, contribuye a frenar las aguas y, en consecuencia, contribuir a la sedimentación de las barras litorales, que desvían las aguas de los caños del delta hacia la izquierda ([3]). Puede verse el litoral atlántico del Delta del Orinoco en Google maps ([4]), dirigiéndose hacia la isla de Trinidad, la cual ya estuvo unida al continente durante el Pleistoceno, por el descenso de las aguas oceánicas en la Época Glacial por la acumulación del hielo en los grandes glaciares continentales ya que la profundidad entre la isla de Trinidad es apenas de unos 20 metros, como señala Pablo Vila en la obra ya citada.
El perfil de equilibrio se alcanza en un río en el momento en que las aguas de dicho río no pueden, ni erosionar las orillas hacia arriba, ni profundizar el cauce. Por lo general, se produce en cauces encajados debido a la elevación del relieve por movimientos eustáticos o de otra índole, en lugares próximos a su desembocadura: en una crecida del río, las aguas no pueden subir mucho de nivel porque el cauce se encuentra calibrado, es decir, la mayor cantidad de agua no se traduce en un aumento considerable de nivel sino de velocidad, ya que el nivel del agua del río no puede desviarse mucho, hacia arriba, por estar casi al mismo nivel del mar. El ejemplo de un río cuyo cauce se encuentra en esta situación es el Sena ([5]) y otros ríos europeos y de otros continentes. Sin embargo, es justo señalar que incluso en el caso de un río como el Sena se pueden producir inundaciones aunque sean de escasa importancia (como sucedió en 1910), cuando una marea viva en la desembocadura represó las aguas del río y elevó su nivel hasta muy adentro aguas arriba. Los acantilados cretácicos de color blanco que fueron excavados por el Sena pueden distinguirse bastante bien en la foto panorámica del río.
El perfil longitudinal
Este tipo de concepto refleja gráficamente la capacidad erosiva de un río en sus partes principales (superior, media e inferior) a través del estudio de la pendiente del propio río. Indica la relación entre la distancia recorrida por un río desde su nacimiento y la altura relativa de cada punto de dicho perfil. Se mide sobre el thalweg o vaguada "Vaguada (geomorfología)") de un río o valle, es decir, sobre la línea que recorre los puntos más bajos del cauce de ese río o del fondo del valle o cauces secos en el caso de torrentes "Torrente (hidrografía)"), ramblas "Rambla (geomorfología)") o uadis (wadi en inglés).
La elevación del cauce en las llanuras sedimentarias
La velocidad de las aguas de un río es mucho mayor en la parte donde el cauce es más profundo, a cierta profundidad, ya que en la superficie (por la fricción con el aire) el agua va más lenta, lo mismo que sucede en el fondo por la fricción con el suelo que forma el lecho del río. De manera que en el fondo, en las orillas y, en general, donde es menos profundo, el agua se mueve más lentamente. Esta diferencia de velocidad hace que, de manera inevitable, el fondo y las orillas de los ríos de llanura vayan subiendo con el tiempo hasta llegar a quedar por encima de las zonas situadas a ambos lados del río, lo que puede producir inundaciones muy extensas y severas. La demostración de este esquema fluvial se presenta en un tipo de ríos que se denominan ríos tipo Yazoo "Yazoo (río)") (el Yazoo es un río que discurre junto al Misisipi sin desembocar en él durante gran parte de su recorrido) que corren paralelos al río principal generalmente por su margen izquierda, con lo que el margen derecho aumenta mucho en altura, lo cual limita el acceso a dicho río principal, que se encuentra a mayor elevación por haber transportado a lo largo del tiempo, una mayor cantidad de sedimentos. Y esta elevación del cauce se debe, evidentemente, a que la menor velocidad de las aguas por la escasa pendiente ocasiona que los sedimentos arrastrados por el río se vayan depositando en los lugares donde esa velocidad es menor, es decir, en el fondo del cauce y en las orillas del mismo. En resumen: la elevación del cauce en los ríos de escasa pendiente se debe, especialmente, a la formación y crecimiento de los diques naturales "Dique natural (hidrografía)") de dicho río. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los dos diques naturales de los ríos no crecen lo mismo en altura ni al mismo tiempo, lo que ocasiona la asimetría fluvial tanto de las cuencas hidrográficas, como de los cauces y de las riberas de los ríos: en el hemisferio norte, los diques de la derecha crecen más y más pronto que los de la izquierda, mientras que en el hemisferio sur sucede lo contrario y son los diques de la derecha los de menor altura por lo que tienden a desbordarse durante las crecidas. Este proceso, conocido desde hace varios siglos, no ha sido bien estudiado e incluso hoy en día se vienen cometiendo errores muy graves en la construcción de obras de infraestructura como puentes, diques de contención, canalización o embaulamiento de corrientes fluviales de distinto tamaño, etc.
La asimetría de las calcetas o diques naturales de los ríos
Hace ya bastante tiempo se pensaba que la cuenca cuenca y el cauce de los ríos tenían una simetría que era inherente a la naturaleza de todos los ríos, es decir, de la propia geomorfología fluvial. Hoy se ha podido comprobar que los diques naturales de un río así como la cuenca del mismos siempre tienen una asimetría que es inherente a la propia naturaleza de los cauces y cuencas de esos ríos. Esta asimetría queda patente en las cuencas hidrográficas y en los diques naturales de los ríos y estas asimetrías, aunque se ven en casi todo tipo de ríos se ven mejor en los que tienen escasa pendiente en llanuras sedimentarias, donde suelen formar meandros divagantes que también siguen unas determinadas tendencias bien estudiadas ([6]).
La diferenciación entre la asimetría de la cuenca y del cauce en los ríos está definida en la obra de Priyanka Das, Surajit Let y Swades Pal ([7]). En esta obra se definen los dos conceptos:.
(Tomado del artículo identificado arriba).
En los ríos de llanura, donde la pendiente es muy escasa, el mayor o menor caudal es el responsable de los fenómenos tanto de erosión como de sedimentación, especialmente, durante las épocas de crecida del caudal que pueden dar origen a que el nivel de las aguas fluviales supere la altura de los diques naturales o artificiales del cauce ocasionando inundaciones que pueden llegar a ser muy graves. Entre los fenómenos de erosión podemos citar el cambio de curso, la captura de un río por otro, la formación de meandros, cauces abandonados, lagos en herradura y, sobre todo, la erosión lateral del cauce, responsable directa de muchos de los fenómenos aquí señalados. La erosión lateral de un río de llanura es muy frecuente y se puede ver en la imagen del río Apure frente a la población de El Samán, que muestra el proceso erosivo de la forma como las aguas han ido dejando al descubierto las raíces de un árbol muy corpulento (probablemente se trate de un carocaro o Enterolobium cyclocarpum más que de un verdadero samán) que seguramente ya habrá desaparecido porque la foto tiene casi 40 años y la erosión en este punto es muy activa, sencillamente, por encontrarse en la ribera izquierda del río, tal como se explica más adelante. Y entre los fenómenos de sedimentación se pueden citar la elevación del cauce por la acumulación de sedimentos en el fondo del cauce y en el dique natural de la derecha del cauce en el hemisferio Norte y de la izquierda en el hemisferio sur, tal como se verá más adelante, con algunos casos que servirán de ejemplos razonados para demostrar las leyes naturales que rigen los procesos geomorfológicos originados por los ríos en la superficie terrestre.
De los dos tipos de asimetría existentes en los ríos (asimetría de la cuenca y asimetría del cauce) se pueden mostrar miles de ejemplos pero, en general, en el hemisferio norte predomina la mayor extensión de la cuenca del lado izquierdo del río, el mayor número de afluentes por este lado (lo que está correlacionado con la mayor extensión de la cuenca), las inundaciones más importantes por el lado izquierdo y las capturas fluviales y migración lateral del cauce también por dicho lado.[8].