Contrato de renting
Introducción
El término renting es sinónimo de alquiler a largo plazo de un bien, en este caso de un vehículo, sea cual sea su marca, modelo o segmento. Mediante el Renting, una compañía (la empresa arrendadora) compra un vehículo nuevo, según los gustos y necesidades de su cliente o arrendatario, y lo pone a su disposición. A cambio, el cliente se compromete al pago de una cuota mensual, por un plazo de tiempo y un kilometraje previamente establecido, que incluye una serie de servicios muy amplios, donde como mínimo se hallan los gastos de mantenimiento y de seguro incluidos.
En España el alquiler a largo plazo (renting) es empleado, principalmente, por las empresas como una forma de gestión de sus flotas de vehículos. Esto se debe a que, aquellos negocios que optan por esta modalidad pueden beneficiarse de ventajas administrativas, fiscales y operativas.
Estas son:.
1.1- Flexibilidad para aumentar o disminuir el número de vehículos que componen la flota de la empresa en función del volumen de trabajo.
1.2- Liberar recursos financieros de las empresas. Estas aumentan su capacidad de endeudamiento pues el alquiler de bienes se refleja, a efectos contables, como un gasto y no como una inversión. Además, se trata de una cuota fija, lo que facilita la planificación en Tesorería.
1.3- Aumentar la productividad de los recursos humanos de la empresa, ya que no se precisa personal propio de la empresa para las labores de control de mantenimientos de la flota, las averías, la contratación y abono de los seguros, las gestiones con talleres e incluso los eventuales recursos de multas que puedan darse, entre otras muchas.
1.4 Gestión y control simplificado: permiten a las empresas y autónomos monitorear y gestionar su flota de manera eficiente, asegurando un uso óptimo de cada vehículo. Además, proporcionan reportes detallados sobre el rendimiento y la utilización, facilitando decisiones estratégicas y la optimización de recursos.[1].
Diferencias entre Renting y Leasing
Se trata de dos conceptos que tienden a confundirse dado que ambos se basan en el alquiler de un vehículo a una empresa, pero hay diferencias en el contrato de arrendamiento:.
En definitiva, el leasing es un contrato que mezcla el alquiler y la opción de compra, ideal para quienes buscan convertir el vehículo en una inversión a largo plazo. En cambio, es la solución perfecta para aquellos que prefieren la simplicidad de una cuota que lo incluye todo.[4].