Continuidad urbana
Introducción
Una conurbación es una región que comprende una serie de ciudades, pueblos grandes y otras áreas urbanas que, a través del crecimiento poblacional y su crecimiento físico, terminan por fusionarse. Tanto para la geografía como para el urbanismo, los términos «conurbación» y «cono suburbano» se emplean para describir tanto el proceso como el resultado del crecimiento de varias ciudades —una o varias de las cuales pueden ejercer un papel central o dominante— que llegan a integrarse en un solo sistema que suele estar jerarquizado o, en algunos casos, las distintas unidades que lo conforman mantienen su independencia funcional y dinámica.
Así pues, una conurbación suele componerse de varias ciudades que se diferencian funcional y orgánicamente, y cada una de ellas presenta una organización del espacio propio. Desde el punto de vista espacial, la conurbación no requiere la continuidad física de los espacios construidos, aunque es frecuente que los ámbitos suburbanos de unas y otras ciudades contacten, entrelazándose mediante las carreteras. El ámbito periurbano, en cambio, ocupa todo el espacio entre ciudades. De esta forma, la conurbación alcanza una escala regional, del orden de algunos centenares de kilómetros cuadrados. Las distintas ciudades que componen la conurbación tienen actividades diferenciadas, una dinámica propia, sus propios recursos económicos y la capacidad para atraer inversiones, un centro, una periferia y espacios suburbanos propios, sus propios grupos sociales y su personalidad, un modo de ser y una cultura que les identifica.
Etimología
Este neologismo se debe a Patrick Geddes (Cities in evolution, 1915; en español Ciudades en evolución), quien trata de describir el crecimiento, como un conjunto, de un grupo de ciudades, aunque el uso que inicialmente él le dio -más próximo a la idea de la extensión generalizada de la ciudad- no se corresponde exactamente con el significado que posteriormente ha tenido este término entre geógrafos y urbanistas.
Tipos de conurbaciones
La conurbación debe diferenciarse de la aglomeración urbana, fenómeno caracterizado por la expansión de una ciudad, a la que se debe toda la dinámica del área, que afecta a varios núcleos y municipios vecinos, los cuales son absorbidos o suburbanizados por la ciudad para formar un todo continuo en el que solamente hay una organización del espacio (un centro, una periferia, áreas suburbanas y espacios periurbanos), aunque puedan distinguirse en el área suburbana puntos de articulación como subcentros, correspondientes a las plazas mayores de los municipios suburbanizados. En la aglomeración hay continuidad espacial, pero no independencia funcional, ni tampoco dinámica.